12 de marzo de 2016

Reflexiones y experiencias: Negligencias estudiantiles


No sé si por fortuna o por desgracia he tenido un largo itinerario como estudiante donde he podido ver, hacer y sufrir de todo. En verdad considero que he aprendido mucho durante mi estancia en diferentes ciclos de FP II (no hablo de carreras, nunca me ha apetecido entrar en una... tampoco sabría qué elegir exactamente).

De todos los FP en los que he estado (tres en total) sin dudar me quedaría con el primero que hice, tanto por gente como por profesores, pero hace ya tantos años de eso y yo era tan diferente en algunas cosas (mi vida incluida) que lo mismo tengo una percepción un tanto distorsionada de aquellos recuerdos. Con el último me quedaría por el temario y por los profes, en general.

Pero quiero centrarme, más que en lo personal (no me gusta contar cosas de esa índole por la red aunque en algunos casos como éste sea imposible el escaquearse) directamente en... ¿qué cojones se pasa por la mente de la gente? ¿Por qué hay tanto morro en la vida? ¿Por qué tantas injusticias, tantas vistas gordas hacia la negligencia? Luego es muy fácil quejarse de lo mal que va todo, que España tiene un alto índice de abandono escolar, que la gente está falta de cultura general... ¡pero qué demonios! ¿Qué esperar si se consiente semejante sin sentido mientras se aprueban leyes absurdas que se reducen a sacar los cuartos al personal  y que no sirven de nada? 

Por eso escribo esto saliéndome de las líneas generales del blog y de mis propios principios sobre a hablar de mí en internet. Pero lo hago como reflexión, como desahogo y como ejemplo de esta triste situación.


Aviso, esto será largo. Espero no aburrir e intentaré ser lo más breve posible.

Mi primer FP estaba relacionado con el desarrollo de aplicaciones informáticas y tenía de todo: compañeros majos, profesores majos (quitando a una estúpida profesora en primer año a la que tomé manía por temas que no pienso comentar pero sí diré que es al único docente que detesto de todos los que han pasado por mi vida) pero las pasé putas canutas para aprobar. También es cierto que yo era un poco pasota, pero no porque no me lo tomara en serio si no porque se me daba tan mal que tiraba la toalla... aunque aprobé todo al final con una nota, algo mediocre eso sí, pero me quedé con Krower y con uno de los mejores amigos que he tenido en mi vida (aunque ya no esté).

Eiko en el FP de DAI (dramatización)


Eiko en el FP de DAI (sin dramatización)

Luego, unos años después me pondría a hacer otro en mi afán por buscar un trabajo relacionado con temas de oficina visto que siempre pedían un mínimo de titulación para ello. Los profesores eran majos (alguno estricto e impredecible pero era el único que blandía el látigo con las fieras), las asignaturas se dejaban aprender (estúpidas contabilidad avanzada y matemáticas financieras) pero los compañeros de clase, a excepción de un par, eran unos niñatos gilipollas inmaduros y tocapelotas, hipócritas y oportunistas... las fieras mencionadas.
Por culpa de un profesor bocas que dijo en voz alta que tanto yo como una chica que se salva de la quema (la llamaré Peach) teníamos los apuntes más bonitos y currados que había visto ya teníamos a la jauría de los de clase pidiéndonoslos los trimestres (incluido el profesor). Ellos iban a clase igual que nosotras pero ni tomaban la mitad de apuntes por estar de "ji ji, ja ja" con sus coleguitas, lloriqueando a la mínima por sus notas y porque las clases "eran un tostón", además de muchas otras movidas que hubo que paso de comentar.
En primero dejé pasar en cierto modo todo esto salvo ya a una que no era jovencita precisamente (pasaba la treintena) a la que llamaremos Morrete pero que le echó mucha cara sin aparecer en todo el curso para venir después y sacarse todo a última hora, llorándoles a los profes e intentando "ji ji, ja ja" con ellos. Y me viene:"¿Me dejas los apuntes de contabilidad del curso?" "No" "¿Por qué? (Ofendida) "Porque mira, yo lo siento mucho, pero estoy harta de dejar a todo el mundo mis apuntes" "Pero es que yo no he venido a clase por esta mal" "Yo también he estado y estoy mal y he venido a clase, lo siento, haber venido" "Vale vale, muchas gracias". ¿Lo mejor? Es que hicieron "la vista gorda" con Morrete la dejaron examinarse y aprobó pero luego se cambió de insti por "no entenderse con el de contabilidad". Tanto dar la brasa y amenazar metiendo "miedo" con el tema de las faltas para que luego no sirva de nada.  
En segundo, en cuanto se avecinaban los exámenes del primer trimestre, ya tuvimos otra vez encima a los gorrones de apuntes. Peach los siguió dejando a pesar de que la fastidiase pero yo ya me planté y dije que aquí nadie era manco para apuntar las cosas. Lo gracioso es que los pedía una que era otra típica pelotillera de los profesores y que encima se le daban las mates mejor que a mí para luego pasarlos de strangis al resto... la llamaré Comadreja.
Yo nunca he sido de pedir apuntes, salvo cuando he faltado a clase por estar de verdad mala, porque además nunca me he apañado con los apuntes de los demás, siempre los he tenido que "convertir" a mi jerga y mi manera de expresarme para enterarme de algo. Porque además estoy también muy cansada de " no, si no vine porque no me apetecía" frente a nosotros y "no vine porque me encontraba fatal" frente al profesor.

Eiko durante los 2 años del FP de AyF.


El caso es que en el fondo, como pudimos comprobar nos tenían a Peach y a mí (que hacíamos equipo) envidia de la mala; Comadreja se hacía la simpática y luego cascaba al resto todo lo que nos podía cotillear, yo la evitaba todo lo posible sin ser grosera, pero sinceramente, mi álter-ego la habría mandado a la mierda tomar el fresco.
La prueba definitiva de lo que digo la tuvimos el día de graduación: me gradué con 2 matrículas de honor y Peach con 1. Ninguno de los de nuestra clase nos aplaudió al subir al estrado  a ninguna de las dos (el resto de FP's sí) ni nos dijeron absolutamente nada tras la ceremonia, donde recibimos un libro, un cd de música en mi caso y un diploma por las matrículas, junto con la cita especial en el escenario delante de los otros FP. En el resto aplaudían y vitoreaban a sus compañeros honoríficos (lo normal, vamos). Comadreja llegó a insinuar con una risita, cuando llegó el turno de que saliéramos los honoríficos, que "ya podían irse a casa".
También cuando el tutor nos habló de que nos iba a recomendar a una asesoría creada por ex-alumnos uno de estos niñatos ponía descaradamente la oreja mirando con cara de ofendido a ver qué podía escuchar de esa reunión semi-privada. Mi álter-ego le habría preguntado que qué coño hacía, que se le iba a caer la cabeza de tanto estirar el cuello intentando oír algo que ni le iba ni le venía.

Nunca, en  mi vida, he tenido tantas ganas de quitarme de encima a nadie como a este grupo. En las prácticas elegí un destino en el que iba a estar sola precisamente por evitarme a cualquiera de estos sinvergüenzas con patas, que aprobaban haciendo pellas, haciendo copy-paste y leyendo del tirón las exposiciones, copiándose de chuletas y pasándose mensajes de whatsapp en los exámenes... y, al menos por un tiempo, con MIS apuntes.

Eiko a su clase de AyF cuando acabó el ciclo.

En el último FP relacionado con la sanidad pero también con la administración he tenido compañeros de clase normales (excepto un caso, aunque le concedo el don de la misericordia, es una historia larga que no sé si contaré algún día), buenos profesores y muy buen ciclo, en general. Siempre me han gustado las cosas relacionadas con la salud, quizá por eso casi rozo la perfección en mi nota.
Pero también lo he flipado en este ciclo pero no sólo del lado del alumnado, si no también del profesorado.
Para empezar en todos los FP (cursos, carreras, etc) siempre hay renuncias, siempre hay gente a la que sólo se la ve el pelo una vez por semana o cada X semanas pero que vienen a todos los exámenes y entregan todos los trabajos, curiosamente, bien en plazo o por conseguir aplazamientos. 
Precisamente por estas movida se lió gorda con el tutor al exponerle nuestras quejas ante la injusticia de que a una persona, llamémosla Pena, faltara tanto a clase pero que no perdiera la convocatoria cuando aquí el tutor hacía especial hincapié de un modo casi enfermizo sobre el tema de lo fatal de las faltas: "a un alumno que le atropelló el bus, ni siquiera se hizo la vista gorda con él".
Pena además pedía apuntes, calcaba los ejercicios del insensato que se los dejara y luego iba llorando, literalmente, a hablar con los profesores. Llegué a enterarme en parte de lo que afligía a Pena pero eso no justificaba que le echara tanto morro aprovechando su situación. Yo no lo hubiera hecho. Además tanto que se quejaban muchos pero luego no eran capaces de negarle nada, de modo que ellos eran tan o incluso más culpables de la situación de la que se quejaban que Pena.
A final del curso se quemó tanto este hombre con el tema, que por otro lado era muy salao, y dijo "si ninguno faltáis en estas dos semanas que quedan de clases os pongo a todos un 10 en mi asignatura y ya está". Hubo gente que dijo que no era eso lo que se quería, que sería injusto para los que teníamos esa nota por mérito de estudiar... pero la oferta quedó en pie... y, la cumplió. Todos un 10 y tan contentos que estaban felicitándose por... hacer lo mínimo. Gente que tenía un 5.

Sustituid la palabra que empieza por P por 10 y ya.


Para mí, que me lo curré de lo lindo tomando apuntes, haciendo esquemas y dibujos, bordando las exposiciones (la gente se limitaba a leer sus parrafadas escritas en su totalidad - craso error - en las diapositivas) y que sacaba de media 10 en los exámenes... me pareció una bofetada de las buenas, frente a gente que copiaba, se chivaba las respuestas y que seguía teniendo problemas para encontrar el diagnóstico principal en los informes y no saber codificar correctamente a un enfermo de VIH porque ni se molestaban en leer las normas de codificación ni entenderlas. Sí, yo tengo mi 10 por mi propio mérito pero si lo llego a saber me rasco el papo  la barriga durante todo el curso (que además compaginaba otras clases por las tardes) y hubiera tenido el 10 igualmente.

Esto es lo más gordo, junto con el cachondeo de las prácticas. Por primera vez he acudido con más gente al mismo centro, si bien es cierto que he estado sola en algunos momentos al tener dos destinos diferentes dentro del mismo. Llamaré a estos compañeros Conejo, Chavea y Lince.
Sinceramente hubiera preferido ir sola para ahorrarme lo que flipé con estos tres de prácticas, aunque con Conejo lo hice de otra manera, que no pienso comentar.
Bueno, Conejo faltaba por estar enferma aunque luego al venir curraba si era posible, Chavea era el típico que hizo el juego de "no me apetece, no voy". Lince faltó algunos ratos por tener que ir a otros asuntos, pero algún día también hizo pellas o se iba pronto por no hacer nada, mientras que yo a pesar de eso siempre me buscaba tareas para ayudar a las señoras con las que estuvimos, encantadoras todas ellas. Por otro lado cuando ellos tres se jutaban no hacían ni el huevo, prueba de las fotos y vídeos que grababan y mandaban por el whatsapp tirando bolas de papel a la papelera, bailando o diciendo paridas (tampoco es que nos atosigaran de trabajo, pero...)

Mis compañeros de DocSan durante las prácticas. 


Aun así me juntaba con ellos bastante hasta que me chirriaron tanto ese tema como otro top secret que decidí pasar y centrarme en aprovechar el tiempo al máximo (estaba inmersa en la mudanza y en mi trabajo por las tardes) así que, como por las mañanas estaba en las prácticas aprovechaba el descanso para mirar cosas que no tenía tiempo de mirar. 12 horas fuera de casa trabajando son muchas y no dejan tiempo para casi nada.
El clímax llega con el Black Friday; Conejo quería ir a mirarse una chaqueta y Chavea y Lince le acompañarían pero eso implicaba faltar a las prácticas. ¿Qué más daba para lo que hacían? Yo, aunque hubiera querido, no me habría apuntado porque en el destino que estaba sí se enfadaban si no cumplías bien con tu trabajo y te pirabas sin avisar o no venías sin avisar también, cosas en las que Chavea era experto cinturón negro.
La única razón que echaba atrás a Lince era que el tutor apareciera a hacer su visita... pero decidió ir con los otros. Tras estar un par de horas haciendo el paripé se marcharon... y el tutor vino y se fue. Literalmente. Ni se molestó en vernos. A ellos de hecho no les vio porque fue adonde estaban porque no tenía más narices que pasar por su lado pero le dijeron "están ayudando en el archivo a Eiko" con lo que a Eiko le hacían cómplice de una mentira y la metían en un marrón sin quererlo ni beberlo, que era la única que estaba pringando por cierto.
Pero el tutor ni se molestó en comprobarlo, le firmaron la hoja y se piró... ni se asomó a verme. Gracias. ¡Gran labor la de los tutores de prácticas! Luego en la tutoría le preguntó a Lince dónde se metieron pero éste se limitó a contar la mentira que les chivaron los del hospital, de modo que el tutor se quedó como estaba... y se conformó.

Imagen resumen de lo que pienso.

En resumen, el espíritu español del caradurismo está tan extendido  y de tal manera que resulta repugnante y ofensivo ya de un modo lacerante. Esto es un SOS con todas las letras, una prueba de que el sistema educativo en España NO funciona: los alumnos pasotas que aprueban esgrimiendo la ley del mínimo esfuerzo, profesores que en algunos casos han perdido las ganas de intentarlo, ausencia de sanciones e inspecciones que ayudarían a disuadir a los caraduras de chupar del sistema. No sirve de nada poner cuotas a pagar por el alumnado, va a seguir habiendo aluvión de gente en FP que va a aprobar rascándose los huevos porque, lo peor de todo, es que se lo permiten. Y lo que es aún peor, que muchos de ellos encima conseguirán trabajo y tendrán que ser soportados por gente trabajadora o tan perra como ellos. ¿Es esto a lo que se reduce la sociedad española? 
No me meto a comentar lo que ganan las empresas con esto porque entonces no acabo... my good.


13 comentarios:

  1. No sé, hace ya mucho tiempo de mis años de estudiante...Pro yo diría que mis apuntes eran sólo un esquema de lo que yo aprendía en clase, que era mucho más que lo que me apuntaba. Quiero decir que no contenían todo lo que yo sabía, sólo puntos clave que me ayudaban a organizar lo que yo sabía. Si alguien me los pedía no tenía problema en dejárselos. Eso sí, si me los devolvía en el más mínimo mal estado, no había una segunda vez xD. Y tenerlos no significaba tener los mismos conocimeintos, muchos o pocos, que yo, claro.

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    1. Quizá ese sea el truco... eso, o escribir con tan mala caligrafía que a la gente pues le echa para atrás porque van a estar 2 horas intentando descifrar una frase. Yo tampoco había tenido nunca problemas en dejar apuntes pero cuando ya se produce semejante abuso (siempre nos los pedían a nosotras, de todas las asignaturas y todos ellos al completo, no de algo puntual) pues terminas cansándote. Además luego no te decían ni hola por las mañanas y daba hasta la sensación de que se reían, por detrás, de nosotras. Mira luego cómo reaccionaron con las menciones.
      Yo atiendo pero tomo apuntes de casi todo, porque muchos profesores luego te preguntan cosas que no vienen en los libros pero que ellos han explicado o porque luego se me olvidan algunas cosas o porque ponen ejemplos muy útiles para entender algo. Mis apuntes son siempre, para tontos. Entonces claro... éstos ni atendían en clase, se ponían a hablar molestando porque no dejaban oír bien y luego te venían con el déjame los apuntes... pues no.

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  2. Vas por buen camino en tu análisis pero te falta un poco de experiencias más para completarlo más. xD
    El problema no es sólo el sistema educativo del país que permite que los menos aptos sean considerados igual que los mejores. El problema es que pasa en todos los estratos sociales.

    Haz unas oposiciones; trabaja en un empleo con categorías y mira como gente infinitamente menos capacitada que tú u otros están por encima de los demás por arte divina. Mira como gente que cobra igual o más que tú es recompensada por trabajo que no ha hecho. Descubre que los caraduras y los pelotas son los más beneficiados por ciertos jefecillos...

    Te podría contar cientos de ejemplos que he vivido al respecto.

    Pero hay más, mucho más... Si nos ponemos profundos hasta descubriremos como el machismo positivo beneficia en ciertos trabajos a mujeres menos capacitadas que hombres o como las empresas contratan inmigrantes o personas con discapacidad sin importar su valía para el puesto con tal de chupar subenciones....

    Creéme, lo que has vivido es injusto, pero te queda toda una vida de injusticias por delante xDDDDD

    Gracias por compartir tus experiencias ^^

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    1. Me he querido centrar en el tema de estudiantes, si bien es cierto me he excedido tanto con las experiencias que he dejado escasa la parte de reflexiones; puede que añada un I al título y haga la parte II comentando todo lo que pienso.
      En temas laborales he decidido no meterme mucho porque, por suerte, no he visto gran cosa de estas injusticias, pero ya comentaré, ya...

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  3. En mi época del instituto era un malísimo estudiante, tal vez eso hizo que tuviera una curiosa experiencia en el grado de FP que me saqué. Casi nunca tomaba apuntes y entregaba los trabajos en la fecha límite, pero ATENDÍA en clase, hasta el punto de que me sentaba solo si mis compañeros estaban muy charlatanes. Algunos me pedían los trabajos para copiarlos e incluso me hablaban bajito en los exámenes para que les chivara las respuestas, y aunque les ayudaba en la medida de lo posible, de poco les servía.

    Respecto a eso de que hay mucho caradura que se saca los cursos sin apenas esforzarse, pues si, es cierto, pero no le doy importancia, yo estoy contento conmigo mismo de habérmelo sacado por mis méritos. Si me pides que firme algo para que esto cambie lo firmaría, pero no me quita el sueño.

    Lo que si me quita el sueño son los profesores pasotas. Por suerte me he cruzado con pocos, pero cuando me los he cruzado, eran un grano en el culo. Primero, porque yo que iba ahí para APRENDER y ellos se limitaban a leer en voz alta el libro de su asignatura, y segundo, porque si te quejas, no te hacen ni puto caso. Te lo digo por experiencia, yo me quejé de malos profesores a la directora del centro y simplemente tuvieron una pequeña charla, ni le despidió, ni le bajó el sueldo, ni tan siquiera cambió la clase. Y teniendo en cuenta que a mi me expulsaron una semana del instituto por no hacer los deberes, me cabrea mucho ese tema.

    Respecto al tema de las prácticas, he hecho dos, una solo y otra con una compañera. La que hice acompañado fue una mala experiencia, porque ella siempre estaba murmurando "estoy aquí trabajando gratis", y claro, esa mala actitud hacía que trabajase mal y luego no la contrataran. A mi si que me contrataron, porque me lo tomé como lo que es: parte de mi aprendizaje.

    Eso si, hay algunas prácticas que te tienen 3 meses en la misma empresa, eso si que es trabajar gratis. Opino que deberían cambiar eso, porque me parece un abuso.

    Muy buena e interesante entrada, espero que algún día saques una segunda parte con las intimidades que no has querido contar XD

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    1. Yo en las prácticas también he dado siempre que he podido lo mejor de mi misma (en las de programación no me enteraba de nada y claro, no rendí igual xD) pero nunca he tenido la suerte que me cogieran... 3 meses en esa empresa para nada, aunque al menos salía aprendiendo cosas importantes.. lo mismo comento algo también al respecto sobre cierta experiencia en una de ellas.

      Como digo, me he quedado corta reflexionando pero me daba palo una entrada tan larga, de seguro haré II parte.. en cuando a las intimidades innarrables no tienen nada que ver con el tema de injusticias, son más bien gestos que a mi parecer fueron feos hacia mi persona, por eso no los cuento.

      Y vaya tela con lo que te pasó a ti... como nos pusiéramos todos a rajar...

      Un saludito y un placer verte por aquí :)

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  4. Acabas de resumir mi instituto. Yo matándome a estudiar y coger apuntes día si día también, sin faltar ni un solo día ni aunque echara las tripas, para ver como todos los demás estaban tocándose los huevos, de parloteo y pasando de todo.

    Lo hermoso venía en las semanas de los exámenes. Cuando la panda de huevazos de mi clase que ni se molestaba en ir, empezaba en tromba a camelarse a la profesora para darles todos los apuntes del curso en una sola semana. Era tan jodidamente descarado que apostaría mi pellejo a que a algunos les apestaba el aliento a coño de la profesora.

    Y mientras tu te has matado a estudiar durante todo el curso, veías atónito como estos gilipollas habían aprobado con tan solo trabajar una puta semana. Magnifico todo...

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    1. En cierto modo eso es problema de ellos, hay gente que estudia el día antes y aprueba con la misma nota que tú o un 5 raspado, pero se conforman por la ley del mínimo esfuerzo que viene implícita en la educación que llevan arrastrando toda su vida.

      Igualmente jode pero por ver la inmundicia y si encima tienen el santísimo morro de venirte a tí para que les saques del apuro... a mamarla! Y la culpa de lo que cuentas no la tienen sólo ellos si no la profesora si era capaz de darles esos apuntes... es que... uugh!

      Un saludo!

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  5. Me he flipado un montón y me he pasado del límite de carácteres de blogger. Te lo divido en 2:

    Menudas experiencias pero sí, tristemente esto es el día a día. Yo fui a la universidad y a un Ciclo formativo de Grado Superior, y la verdad es que fueron dos experiencias MUY diferentes. Donde la gente se tocaba el papo, no obstante, era en la universidad (al final hasta yo incluída y por ello la dejé a los dos años pero, sobretodo, los PROFESORES se rascaban los bajos y acabé dejándolo por la gran desmotivación que me provocaban).

    Sí, tanta cátedra, tanta historia, tanto hablar griego alemán latín francés y saberse la teoría del conocimiento de Kant, para que luego el señor te viene a clase a recitarte La Vanguardia. Literalmente, un señor llega a clase y se pone a recitar La Vanguardia, algo que yo podría leer tranquilamente en el bar y pagando un poco menos que los casi 2000€ de matrícula que me cobraron en segundo. Encima el tío se enfadó cuando me levanté y me fui de su clase, y pasaba lista de asistencia para asegurarse que la gente iba a su clase. Llegó un punto en que dejé de ir a la universidad, directamente, porque gastaba unos 40€/semana en transportes y, para hacer eso, muchas veces me quedaba en mi casa. Había profesores/a MUY buenos también, ojo, y asignaturas que eran un verdadero hueso duro de roer (quizá demasiado: recuerdo cuando 48 personas sacamos un cero en ética y la nota más alta fue un 5'75, cuando algunos nos matamos a estudiar para ese examen y en clase íbamos cada día), pero allí había gente que se ganaba el sueldo. El problema son esos cerdos que chupan del bote: a mi profesor de Historia de la Ciencia lo vi dos veces en todo el curso. El que nos daba clase en el día a día era el becario, un tío que aún con dos trabajos y haciendo más horas que un reloj no tenía otra que vivir con sus padres. Y mientras el otro llenándose los bolsillos, cuando ni si quiera corregía nuestros exámenes, eso que lo haga el becario. Y usar el campus virtual para avisar de ausencias es demasiado mainstream, así que ya le diremos a alguien que avise cuando vemos que ha pasado media hora y el profe no ha venido, así podéis tirar vuestro dinero y tiempo sin motivo aparente. Qué puto asco, de verdad.

    Por el otro lado está mi experiencia en el CFGS de Interpretación de Lengua de Signos. Este es el mejor curso que he hecho en mi vida, con mucha diferencia. La verdad es que es un ciclo muy poco extendido (mucha gente piensa que los intérpretes son familiares de sordos y que no es un trabajo de verdad, o que la lengua de signos es mímica, o que... bueno, me han dicho tantas cosas que mejor paro XD), y al hacerse en tan pocos centros, muchísima gente se queda fuera (injustamente por cierto), cuando en menos de 3 meses lo deja más del 50% del alumnado, comprobado (y en segundo, otra vez). Fue un ciclo muy duro (En segundo entre prácticas, transporte, clases y hacer trabajos, dormía a épocas unas 4h/diarias... dos de ellas en el tren, y por supuesto también tenía prácticas en fines de semana), pero todo el que sacaba notazas se las ganaba a pulso, y aprobar algunas asignaturas ya era un mérito en sí mismo.

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    1. Allí aprendí muchíiisimas cosas, estaban todas las asignaturas muy bien enfocadas hacia la temática de trabajo, y las profesoras (pobre gente que tiene que tener dos trabajos porque sino no pueden ser profes especialistas, no sé si pasa en todos los ciclos o solo en este) eran TODAS, sin excepción, las más maravillosas que he tenido nunca. Siempre con ganas de enseñar (nos faltaba más tiempo que sobraba, por eso ahora extinguen el ciclo este año y lo pasan a carrera). Gente trepa la había, pero esos se fueron entre la primera semana y el tercer mes porque ya vieron que allí no había táctica sucia que valiera, NO se podía faltar más que lo mínimo permisible, los justificantes eran necesarios, y todo el rollo. Lo mismo para todos. Había una señora de unos 50 años que siempre lloriqueaba y bueno, tras 4 años (sí, 4 años) haciendo el mismo curso, todavía no podía hablar con las profesoras sordas dignamente y tenía unas faltas de respeto bestiales, así que allí siguió, repitiendo (y se extinguirá el ciclo que seguirá sin habérselo sacado, por suerte). Los alumnos fueron los mejores compañeros que tuve nunca (la típica gente con la que no hablabas de normal pero, saliendo juntos amargados de prácticas comíais juntos sin problema y os lo pasábais teta, porque de tantas horas juntos solo falta que te lleves mal con la gente). En general estábamos ahí todo el puto día y acabábamos todos siendo una pequeña gran familia, por suerte :)

      Mi única mala experiencia fue en los centros de prácticas, pero en eso poco tenían ellas que ver.

      En general creo que depende mucho más de los profesores (y lo predispuestos que estén a dar una enseñanza de calidad y con las exigencias que prometen en un principio), más que del sistema educativo en general. Profesores sin ningún tipo de vocación los hay a tope y en todos los niveles de enseñanza, por desgracia...

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    2. Vaya tela lo que cuentas tú, a tí te ha pasado encima también lo del profesor pasota con el periódico. Yo he escuchado todo tipo de historias también, por suerte no he dado con profesores tan desmotivados (un poco sí, pero no de esa manera).
      En cuanto a la señora esa que dices... yo en el último FP tenía uno así, que es del que no quiero comentar mucho, porque era minusválido pero con decirte que el tema con él me impedía estudiar y concentrarme en clase, me provocó una pesadilla e, incluso, un ataque de ansiedad... aunque finalmente conseguí que se solucionara, en gran parte el problema. Ahí se ha quedado, repitiendo por tercera vez y encima con cambio de LOGSE a LOE, no sé cómo lo habrán apañado con él, porque las asignaturas cambian totalmente y él tenía apenas la mitad aprobadas.

      De las prácticas ya hablaré también en otra entrada, que me han faltado cosas por añadir aquí, pero es que quedaba un tochazo de entrada y ya me daba palo publicarla.

      Un saludo! Y ánimo.

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  6. En mi caso lo poco que sé del alumnado en FP son experiencias de conocidos con los que compartí clases en el instituto, clases que ellos se pasaban rascándose variadamente la anatomía y que no cambió al entrar en un ciclo. De lo que puedo hablar es de la universidad y, si bien, estudio una carrera en la que la mayoría del alumnado es más bien respetuosos y trabajador (también hay lamias y pícaros, claro está), la situación general es que el problema es del profesorado.

    Me han dado clase excelentes profesionales en su campo de trabajo que como docentes son una birria, que entran en la presentación de la asignatura libro en mano (y escrito por él, por supuesto) el cual que va a dividir en las diapositivas durante todo el curso y que por supuesto es imprescindible que compres si quieres aprobar esa asignatura. Es un gran problema considerar que un CV inflado a base de méritos en un campo de estudio o años de práctica automáticamente te hacen un buen comunicador docente, que transmita de forma clara la información y que fomente cuanto menos la asistencia a las clases presenciales.

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    1. Joe, pero así se han montado el negocio en plan fácil; saco un libro de mi campo y, como soy profesor, pues se estudian mi libro y yo me forro. ¿Cuántos alumnos tengo cada año? Si es que el libro cambia de año en año, que de universidades no tengo ni idea, que de mi círculo íntimo ninguno ha ido a la universidad. Qué fuerte xD Sería hasta gracioso, sobre todo si es una m**** pero bueno.

      Creo que hasta los profesores de universidad deberían pasar una oposición o, mínimo, un simulacro o algo así, porque como tú dices una cosa es ser un experto en la materia y otra diferente es ser además un buen comunicador, que no siempre van esas dos cosas de la mano. El tío puede valer mucho pero explicándose pues... puede dejar mucho que desear.

      En fin, un saludo!

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