4 de agosto de 2011

La Odisea de Homero?


Hace ya muchos años que había escuchado algunas de las desventuras de uno de los héroes más conocidos de la mitología clásica: Odiseo (Ulises para los romanos y para la mayoría de vosotros) y visto una película que, aunque de la televisión, era larga y bastante fiel al mito griego y gustó mucho aquí en casa. Mi padre era el que se encargaba de ampliarme los detalles de la historia.
Como amante de la mitología, entró en mi mente la idea de leerme el libro puesto que en las películas siempre se comen cosas y, finalmente, conseguí ese propósito.

Desafortunadamente, es bastante pesado en lo referente al modo de narración, puesto que lo hace al modo antiguo; hay que tener en cuenta que se trata de un poema épico y, por consiguiente, está dividido en cantos y estrofas. A pesar de adaptarlo a la prosa, el lenguaje y la expresividad son de la época, resultando tedioso y recargado. Por ejemplo, el uso continuo de epítetos como "el divino Odiseo", "Atenea la de ojos brillantes", "Eos, la de dedos de rosa", "le dijo aladas palabras"... continuamente cada vez que es mencionado dicho personaje o se da cierta situación, cansa, de veras, con una vez es suficiente, pero es principalmente lo que nos encontraremos. También se aprecia la repetición continua de la misma línea de dichos adjetivos, sobre todo como si fueran a modo de título o presentación continua; por ejemplo, "Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo rico en ardides" es usada continuamente, sobre todo a la mitad de la historia, cada vez que alguien le dirige la palabra a Odiseo.
También, y es algo que parece típico de Homero, irse a veces por los cerros de Úbeda en comparaciones con otras historias, puesto que suelen mencionarte a tal héroe o divinidad y ya te cuentan el mito resumido, que está bien, pero que después de cinco hojas así te olvidas de dónde quedaron Odiseo o Telémaco.

La historia en sí mola, desde luego, para qué nos vamos a engañar. Todas las aventuras que vive son dignas de ser conocidas, aunque curiosamente es lo más breve del libro y no porque no sean muchas, sino porque son contadas con relativa rapidez si comparamos con otros pasajes que son de lo más cansinos cuando se podría decir en una frase. Pero con los cerros de Úbeda hemos topado.


Así que si no os gustan las narraciones pomposas y recargadas, no os aconsejo que os lo leaís, sino más bien que veaís la peli aunque os perdaís algunas cosas o las veaís cambiadas, como el reencuentro de Odiseo con su padre, cosa que no salía en la película que yo vi, entre otras.
La historia está muy bien, pero la forma de la narración si fuera más amena, sería lo ideal, aunque bien es cierto que es una marca de la antigüedad y calidad de la obra.

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