23 de mayo de 2015

[Análisis] Plants vs Zombies 2


Hace mucho tiempecito que vine hablando de uno de los juegos más cucos y monísimos que he podido jugar (al menos para mí) y es que, desde enero, llevo jugando a su continuación prácticamente a diario desde el móvil. Estoy hablando de Plants vs Zombies 2, ese en el que sufres una invasión zombie en tu casa y tienes que sobrevivir curiosamente a base de plantar plantitas y no de machacar masas encefálicas putrefactas con el objeto contundente de turno como hachas o motosierras, mis favoritos en otros juegos que no vienen al caso.

Sin embargo, a pesar de que lo achuchable sigue ahí para mi gusto Plants vs Zombies 2 no ha seguido una trayectoria del todo satisfactoria para mí al convertirse en un free to play, supongo que con leer estas palabras la mayoría sabrá por donde van los tiros.


¡HAY UN ZOMBI EN TU JARDÍN!
Y es que los Zombis vuelven a las andadas demostrando que olvidaron esa super simpática fiesta que preparamos en nuestro jardín al acabarnos el primer juego tras haber frustrado sus planes y los de su jefecillo, el Dr. Zomboss. Pensábamos que finalmente habían decidido hacernos caso y volverse vegetarianos para evitar las dolencias propias de la hipercolesterolemia, pero no.
Nuestro día a día transcurre con intentos de allanamiento y es que a los pobres no les da más de sí el coco al carecer de sesos que les diga que es inútil intentarlo. Pero entonces nuestro vecino loco, Dave, llama a nuestra puerta para decirnos que se zampó un taco hace un momento  y que se ha quedado con ganas de otro y, por no ser ni lógicos ni rápidos y hacerse otro, prefiere viajar en el tiempo para volver a comérselo en una furgoneta parlante e incisiva llamada Betty.
El problema vendrá en que los zombis se han autoinvitado al viaje, como es su costumbre, e invadirán las diferentes eras para seguir intentando ventilarse a su vez nuestro cerebro.


Así comenzará nuestra defensa en diferentes épocas de la historia, que va siendo cambiada por la presencia de los zombies. En total hay 6 épocas a las que viajar, aunque es posible que el número aumente por seguir en continuo desarrollo pero cada una tiene una ambientación diferente: Antiguo Egipto, piratas, lejano Oeste... cada una con tipos de plantas y zombis diferentes y especializados.

Hay varios modos de juego según en qué niveles entremos:
- Elegir tu mismo las plantas, reunir soles e ir plantando.
- Jugar con las plantas que te dan sin posibilidad de elegir tú.
- Defender unas plantas especiales y si se las comen los zombis pierdes.
- Planificar tu defensa según el número limitado de soles que te dan.
- Te van dando plantas poco a poco, al estilo Bolera del primero, e ir plantándolas.
- Que no puedas plantar en determinadas casillas porque son colonias de moho de Dave o/y que los zombis no pisen las flores porque si no, pierdes automáticamente (odio esta última modalidad).

También habrá casos especiales según el mundo en el que estemos. Por ejemplo, en el de Cuevas Congeladas habrá ventiscas que congelarán nuestras plantas evitando que las podamos usar mientras que en la Playa de la Gran Ola el uso del Nenúfar será indispensable puesto que con las subidas de mareas nuestras plantas se ahogarán. Tendremos que basar nuestras elecciones atendiendo pues no sólo a los zombis si no también a estas eventualidades.

A veces los zombis nos soltarán brotes que podremos plantar en el Jardín Zen, que funciona igual que en el primer juego solo que aquí tienes que comprar los huecos con joyas (en fin) y que cuando tu planta crezca del todo te la darán mejorada; siempre que la plantes será como si le echaras nutrientes, lo cual es una bestialidad. Es de un solo uso y eso significa que la maceta quedará libre para otra planta.



LOS RAYOS DEL SOL NO LLEGAN DEL TODO
A partir de aquí es cuando empezamos a ver algunos de los inconvenientes o pegas que tiene el juego al tratarse de un free to play. Para empezar tenemos bastantes plantas nuevas pero algunas de las más clásicas y mejores están bloqueadas con candados puesto que para tenerlas debemos gastar dinero real, mientras que para otras necesitaremos gemas que se consiguen jugando, aunque a un ritmo bastante lento.
Veréis, es que aquí hay dos tipos de dinero in game, estas gemas y las monedas (que en el otro estaban unificadas, una gema equivalía a 1.000 monedas); mientras que en el primer juego usábamos el dinero para comprarle a Dave mejoras, jardines zen y plantas para eso aquí sólo lo usaremos para comprar potenciadores o nutrientes, de los cuales hablaré ahora, lo cual para mí es una cagada porque eso implica una serie de cosas que para mí estropea el encanto del juego original.
Por otro lado tenemos ciertas mejoras que me parecen interesantes y son las siguientes:
- Los nutrientes, que los podremos comprar con monedas o matando a zombis que brillan, que tendrán el mismo efecto en las plantas que las espinacas en Popeye, desatando una acción potente durante unos breves segundos o permanentemente. El efecto que tenga en ella dependerá de la planta en sí, que puede ser desde disparar una gran cantidad de munición o aumentar el doble las defensas.
- El botón de acelerar el ritmo del juego aunque es un arma de doble filo, puesto que como todo irá el doble de rápido podemos aturullarnos y terminar por liarla, aunque se agradece el botón y yo lo uso continuamente. De todos modos, si los zombis llegan a la segunda línea del terreno, se desactivará automáticamente para que tengas tiempo de reacción.
- Las plantas nocturnas, misteriosamente, no necesitan café para ser despertadas y se pueden usar igualmente tanto de día como de noche.

Pero poco más, pues el juego no cuenta con minijuegos como el primero, que tenías apartados de puzzles, supervivencia y minijuegos de lo más variados; aunque realmente contaremos en cada mundo una zona de pantallas ilimitadas sin poder elegir las plantas por nuestra cuenta, si no que lo haremos eligiendo una entre tres antes de cada nivel. Por otro lado también tendremos un poco de puzzles con el sistema de jarrones del primero, pero irán en paquetes de 3 solamente. También habrá eventos diarios pero como digo no ofrece un gran surtido de posibilidades.

Tampoco me gusta en otro aspecto y es que en ocasiones el juego se desequilibra notablemente; en determinados niveles, por mucho que hagamos y por muchas combinaciones diferentes de plantas que elijamos, se nos hará prácticamente imposible pasarlo. Esto se debe sin duda al hecho de que sea un free to play, porque tendrás que gastar monedas para comprar nutrientes o potenciadores y, teniendo en cuenta que cuestan mínimo 1.000 monedas, nos lleva a que nos quedemos sin suficiente a menudo y esto significa bien que gastemos dinero real para comprarnos bastante cantidad bien que tengamos que jugar bastante a diario o bien que nos dediquemos a farmear las monedas jugando a diario bastante tiempo.
Es que en mi caso, preferiría pagar por el juego completo y que el hecho de pasarme una pantalla o no dependa de mi habilidad y de la elección que haga de las plantitas como en el primero y no de la tontería de gastar dinero o no y tener que echarle horas muertas. Lo mismo se aplica a lo que he comentado antes de que algunas plantas sólo las pueda adquirir pagando de verdad, porque algunas encima son de las mejorcitas.


Otra cosa que me joroba bastante es que cuando juegas los eventos diarios tienes la oportunidad de llevarte premios que pueden ser monedas (diferentes cantidades), potenciadores, joyas (diferentes cantidades) o disfraces para tus plantas. Donde se sitúan es aleatorio y siempre te desvelan lo que se supone que es el mejor premio (1.000 monedas y el disfraz).
Sólo tres podéis elegir y es que a veces es mosqueante porque en mi caso he probado de todo y ahora siempre elijo las mismas calderas y nunca me toca el caldero de 1.000 monedas y qué casualidad que siempre está justo al lado de la última que he tocado, que es siempre lo mismo... es mosqueante. Antes no pasaba y me lo llegué a llevar dos veces y estaba en diferentes sitios cada vez. También en determinados momentos hacen eventos especiales temáticos y ahí ya es un canteo el hecho de que siempre el último que tocas es un disfraz, que me parecen una mierda porque son de lo más feos en su mayoría y les quedan ridículos a las plantas, además de lo inútiles que son porque sólo sirven para adornar.

Tampoco me han convencido los nuevos efectos sonoros de los zombis, que eran más graciosos en el primero ni que Laura Shigihara no haya compuesto la música del juego, se nota mucho su ausencia pero estos ya son cosas más de pijotero que otra cosa.


CONCLUSIÓN
Plants vs Zombies 2 tiene las cosas buenas del primer juego y algunas mejoras que se agradecen pero el hecho que sea un free to play genera otras desventajas que hacen que empañen el conjunto. No posee tampoco la misma frescura ni ternura que su predecesor pero que al menos se deja jugar y que consigue engancharte por la dificultad de algunas de sus pantallas.

1 comentario:

  1. Buah, pues yo como tú, preferiría el juego completo y pagando a que sea un Free to Play...

    Siempre te quedará el Garden Warfare, que ese no es F2P

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