9 de junio de 2016

[Crítica] Dioses de Egipto



¡Ayyo! (Cómo diría mi amigo Mixtli, próximamente presente en alguna entrada) ¿Por dónde empiezo? Todos los que me leéis sabéis de sobra que me apasiona el mundo del Antiguo Egipto, sobre todo su mitología. De hecho, este rinconcito nació como un blog sobre ese tema, si no mirad las primeras entradas.

Por eso no sé muy bien cómo abordar la crítica de esta película: quizá pueda dejar de lado el tema mitológico y centrarme en lo que es tal cual para posteriormente comentar algo al respecto. En ese caso seguro que la entrada es tocha, pero bueno, el blog es mío y yo decido escribir al igual que vosotros decidís leer ¿no? 

Pues allá vamos. 


Voy a pasar de meterme en el terreno farragoso sobre el color de la piel tan antinaturalmente blancuzco de estos dioses egipcios, bastante tela hay ya de por sí con estos temas y más ahora con el cartel de Apocalipsis con Mística.  Y mira que soy de las que están dentro del grupo que ven a Nikolaj Coster atractivo pero de ahí a imaginármelo como Horus... meh. Y a Gerald Butler como el malvado Seth, más de lo mismo, con cierto atractivo incluido. Es decir, que pasé toda la película sin creerme que ambos interpretaran esos papeles. Es que no les pega.

¡Oops! Pero dije que no iba a hablar sobre eso, not today al menos, pero sí sobre cosas como argumento, efectos especiales, etc, etc. 

La trama de Dioses de Egipto gira en torno a Horus, quien va a ocupar el cargo como soberano de Las Dos Tierras tras la abdicación de su padre Osiris. Es entonces cuando Seth aparece y, tras asesinar a su hermano, lucha contra su sobrino Horus dejándole ciego tras arrancarle los dos ojos (sí, los dos), proclamándose a continuación como soberano absoluto. Años después sabremos que ha asesinado a otros tantos dioses que no le apoyaron y seguiremos las peripecias de Bek (Brenton Thwaites), un ladronzuelo que roba uno de los ojos de la bóveda de Seth y que busca el favor de Horus para resucitar a su amada, pudiendo tener así la opción de recuperar lo que es suyo.

La muerte de Osiris forma parte del Mito Osiríaco, pero lo que vemos aquí no se corresponde.


Admito que en este tipo de películas que abordan el tema mitológico siempre hay controversias debido a la dificultad de adaptar los mitos y leyendas, con numerosísimas versiones diferentes según la región y la época, por lo que es comprensible que no se atine del todo. Normalmente se coge un poquito de aquí, otro poquito de allí y otro tanto de allá y se junta todo junto con un poco de cosecha propia. Dioses de Egipto no es la excepción.

Realmente la historia se inspira precisamente en la trayectoria del dios Horus, enfrentado a su tío por el trono arrebatado mediante el asesinato a Osiris, e incluso aborda muy de soslayo el Mito Osiríaco al mencionar el descuartizamiento de Osiris por parte de Seth. Y lo más curioso de todo, algunas de estas discrepancias están introducidas a propósito, como por ejemplo, que se juzgue al difunto a la entrada al Más Allá según las riquezas que presente ante los jueces en vez de usando su corazón.
Por otro lado los dioses, a pesar de su apariencia humana, miden el doble o más que un humano y su sangre es de oro, a la par que pueden transformarse en seres animales, si bien es cierto que, ignoro la razón, sólo Horus y Seth lo hacen cuando luchan, aumentando la epicidad de esas escenas por cierto (lo de Neftis es parcial y Anubis... parece que le mola esa forma). Podría ponerme más quisquillosa y decir que realmente el oro era su piel (salvo exepciones) y sus cabellos de lapislázuli, aunque Seth entonces debería tener una cabellera roja como el desierto que representa, pero tampoco me voy a poner tan pesada con eso, teniendo dioses caucásicos ¿no?.


Emulando el cartel de Mística y Apocalipsis. Aquí deberíamos denunciar a los dioses por maltrato racial...

Aún así me ha molado la parte de la visita a Ra (interpretado por el genial Geoffrey Rush, pero que me pasa lo mismo que con Horus y Seth), aquí presentado como abuelo de Horus y el creador del mundo, por lo que la cosmogonía menfita no tiene un lugar aquí. Me ha gustado la representación del viaje de Ra por el cielo diurno y nocturno, con su barca surcando los cielos y "tirando" del sol para moverlo por el firmamento y ver el cambio en su travesía cuando llega la noche. Eso sí, no entiendo por qué Apofis es un gusano y no una serpiente, como sí ocurre con aquellas dos gigantescas áspides que, tras muchas pesquisas, supe que conducían las diosas Astarté y Anat. Por cierto ¿serpientes que escupen fuego? Pues sí, si no, recordad los uraeus de las coronas de los faraones, representaciones de la diosa Uadyet que escupían fuego para proteger al monarca (en sentido figurado, claro). 
También me agradó lo poco que se ve de la Duat, ayudando a los no conocedores a hacerse una idea de cómo era el pensamiento egipcio sobre la muerte aunque, como he dicho, la escena de El Juicio no es correcta pero tiene, en parte, su explicación al final de por qué es así. Igual ocurre con la figura del faraón.
Aunque no entenderé por qué aquí los dioses son "mortales" y hasta adónde alcanza precisamente esa "mortalidad", porque hasta donde yo alcanzo a comprender los dioses egipcios eran inmortales (hasta Osiris es resucitado de la muerte). Tampoco busquéis identificar a otros tantos dioses que aparecen luchando y mueren, porque o son dioses menores sin nombre o no sé.


Pero dejando ya este tema de lado ¿es una película de acción y efectos especiales? Pues sí, lo es. Lo más espectacular a mi gusto han sido los combates entre Horus y Seth, mientras que otras escenas abusan tanto de lo digital que es hasta cantoso a la vista, incluso en algunos puntos están descoordinados y a lo mejor el efecto llega antes que el actor reaccione.
Y prefiero no comentar en absoluto sobre los elefantes hechos por ordenador porque los ve un biólogo y creo que se asusta.




EN CONCLUSIÓN
Dioses de Egipto es una película repleta de acción y efectos especiales, en su mayoría generados por ordenador, pero que no deja de ser entretenida y amena, perfecta para pasar la tarde (no es lenta en sus 2 horas de duración), por lo que puedo asegurar que no os vais a aburrir con ella. Sin embargo, no he estado nada cómoda viendo a Coster y Butler interpretando a dioses egipcios. Los amantes de la mitología verán que sí es cierto que se han basado en la misma para asentar la película pero, como viene siendo habitual en el género, un poco a su manera.



Por cierto, si queréis que haga algo similar a lo que hice con El Hobbit: La Desolación de Smaug 1 y 2 y El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos, comparando lo que sale en la peli con lo original... sólo tenéis que indicarlo en los comentarios.

2 comentarios:

  1. Vale, me has animado a verla. Egipto también me entusiasma y las pelis de acción tanto o más, así que para uno de estos días con calor me está esperando. En cuanto a las comparaciones que comentas, lo leeré con entusiasmo. Yo no me vería capaz de hacerlo porque revisionar las películas me daría de todo. Como es posible coger el Hobbit y que las películas terminen siendo aburridas.

    Muy buena entrada, saludos fremen.

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    1. No necesito revisionar las películas para hacerlo, salvo algún trozo que otro, como mucho, porque se me queda en la cabeza y como también lo comento con quien esté alrededor.. Jeje

      De El Hobbit me explayé bien, hasta el despropósito del cine tuvo su hueco en la entrada.

      Saludos!

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