18 de julio de 2012

Crash: Lucha de Titanes (Crash of the Titans)


Hace nada hablé del Crash: Mind Over Mutant (CMOM)que comencé porque no sabía a que viciar y me decanté por él. Cuando ya llevaba un rato empezado decidí probar éste, Crash Of The Titans y me di cuenta al instante de que era anterior al otro. ¿Por qué no dejé de jugar al otro y empezar con éste? Pues porque me dio mucha pereza, de modo que jugué el CMOM y luego, al terminarlo, me puse con éste.


La historia se repite...
Y, para mi sorpresa me ha gustado mucho más el éste que el CMOM por varios motivos, que ahora os iré contando tras hablar primero del título. El argumento nuevamente no es nada del otro mundo: Crash, Coco, Crunch y Aku-Aku están a su bola en la tranquila y paradisíaca Isla Wumpa, su hogar. Para variar, el Dr. Neo Cortex, esta vez acompañado de su "sobrina" Nina, siembran el caos cuando raptan a Coco y se la llevan para obligarla a crear un robot gigante (El Destructor) para destruir la isla. Por el camino, Nina ha creado con el rayo evolutivo de su tío a los Mutantes (o Titanes), criaturas corrientes que se transforman en auténticas bestias con grandes poderes y una increíble fuerza. Crash, ayudado por su fiel amigo Aku-Aku, deberá salvar a Coco y evitar que los Cortex destruyan su querido hogar teniendo que enfrentarse a la furia de los Titanes para conseguirlo.


Sobre el juego
No estamos ante un juego largo, pues apenas lleva unas 6 horas para completarlo sin tampoco pararnos demasiado a conseguir los extras. Usaremos el Wii-Mote y el Nunchuk para manejar a Crash a lo largo de 20 capítulos plagados de enemigos. Es algo que me ha gustado mucho, a diferencia del modo de juego del CMOM, puesto que es más lineal y simplemente deberemos cruzar el nivel para terminar y no volver continuamente sobre nuestros pasos pateando una y otra vez los mismos escenarios. No, aquí son variaditos y distintos y, aunque no son tampoco nada extraordinario, en algunos casos si son muy bonitos.

El diseño de los personajes apenas cambia con respecto al CMOM (en éste están más currados) y las cinemáticas son con los propios gráficos y no con escenas de cartoons como el otro y, lo malo, esque no podremos omitirlas. Los enemigos serán prácticamente los mismos, sin haber diferencias entre un juego y otro salvo por el diseño de los mismos, algo que prueba la escasa distancia que separa a ambos títulos (1 año) y lo poco que se molestaron en innovar.

Tendremos toneladas de Mojo por recoger y obtendremos mejoras cada vez que completemos un rosco, obteniendo multiplicadores de mojo cuando derrotamos enemigos y no por combos en el combate como ocurría en el CMOM. A lo largo del nivel se nos plantean de manera secundaria una serie de retos que, si conseguimos superar, nos permitirán desbloquear los extras; consistirán en matar a determinado número de enemigos comunes, destruir los 3 robot-espías escondidos y conseguir un número determinado de combos en combate, además de dominar cierta cantidad de veces un Titán o conseguir pasar la Sala del Mojo satisfactoriamente. Cuando terminamos un nivel se nos mostrarán nuestras estadísticas y aquellos extras que hallamos desbloqueado con unos simpáticos muñecos de trapo al estilo Little Big Planet; los no conseguidos no aparecerán pero se nos indicarán los requisitos para conseguirlo.
En cualquier momento, desde el menú de niveles, podremos seleccionar qué nivel jugar o ver los extras de cada nivel, muchísimo mejor que en su sucesor que teníamos que ir a la Casa de Crash para poder hacerlo.

En cualquier momento podremos consultar en la ayuda los movimientos y ataques especiales de Crash y los Titanes, aunque en el caso del primero se irán desbloqueando conforme aumentemos de nivel y encontremos una serie de piedras especiales. Los controles son prácticamente igual, aunque con menos variedad de movimientos (la mínima, que no se escoñaron en el otro la verdad) pero mucho más fáciles de ejecutar.

Por cierto, Para conseguir el 100% del juego hay que conseguir todos los extras. Encontraremos además algunos guiños a películas o juegos, como Scarface (El Precio del Poder) o el Señor de los Anillos (N-Gin imitando a Gollum es gracioso).






Jefes y Titanes
En los Crash clásicos el Dr. Cortex ha venido acompañado de una serie de personajes estrambóticos y nada guapos que siempre intentaban matar o comerse a nuestro Bandicoot favorito, pero en esta ocasión no es así. Los únicos jefes que tendremos serán Tiny Tiger (muy cambiado y algo gaylord, pero simpático), el Dr. N. Gin (cada vez más patético, antes molaba mucho más) y Uka-Uka (Oh dios, que poco me gusta su diseño), un elenco muy reducido si comparamos con los demás juegos.

Y no pelearemos directamente con ellos, no siempre, pues normalmente tendremos que derrotar a oleadas de Titanes para conseguir hacer algo. Y esque ellos son los auténticos protagonistas del juego.
En total unos 13 (sin contar otro dos que son Jefes) y, aunque puedan parecer muy distintos, se les podría diferenciar en 3 bloques: combate cuerpo a cuerpo (Spikes, Ratcicles, Magmadones...), combate a distancia (EE-lectric Snipe, Strench), y los pesos pesados (Scorpgorilla o Shellephant). Los controles son muy parecidos y tienen 3 ataques: golpe normal, golpe fuerte y ataque especial. Obviamente, podremos combinar varias series de teclas para encadenar ciertos movimientos.

Curiosamente hay más aquí que en el juego posterior, incluso algunos de aquí ahí no salen y, mientras que algunos molan más aquí tanto por diseño como por manejo, otros no, pero prefiero los de esta parte, aunque ni siquiera pueden saltar y sólo podremos manejar uno sin posibilidad de guardar uno en la recámara por si acaso. Eso sí, aquí cuesta mucho más derrotarles para controlarles, funcionando igual que en el CMOM.

Conclusión
Este me parece mucho más completo que el CMOM, más cómodo y más mejor de todo a pesar de ser un año anterior. Los indicadores no son tan claros como en el otro, no todo puede ser mejor que un revisado y apenas guarda diferencias con su secuela, pero la original está mejor sobre todo por manejo y comodidad.


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