21 de mayo de 2021

[Reseña] Volumen 1: Teenage Mutant Ninja Turtles #3

 


Ya tenemos aquí la reseña del tercer número del primer volumen de TMNT, que continúa exactamente tras los sucesos del número anterior #2. Las tortugas dejan a April en un lugar seguro para que vuelva a casa pero antes de separarse la chica les da su número de teléfono por si la necesitasen... sin imaginar ninguno de ellos que eso será inmediatamente.


Como Stockman dañó los cimientos de muchos edificios en el número anterior diversos equipos de reparaciones se tendrán que poner manos a la obra a reafirmarlos, de modo que las alcantarillas estarán llenas de gente. Además cuando los cuatro hermanos llegan a su guarida descubrirán que los mousers la atacaron y el maestro Splinter ha desaparecido, dejando sólo un rastro de sangre.



Las tortugas querrán encontrarle pero primero deben coger sus cosas y abandonar las alcantarillas antes de que les encuentren; llamarán a April desde una cabina y ella les irá a recoger en su furgoneta... lástima que de la casualidad que los policías reciban un aviso de robo de un vehículo de idénticas características.



Sin duda éste será un número frenético puesto que la mayor parte del mismo es una persecución por ciudad. Como se puede apreciar se mantiene el mismo estilo de dibujo y de coloreado que en los anteriores números. En cuanto a la historia sirve un poco de transición e introducción para el siguiente arco, ya aquí no habrá escenas de lucha como tal. No faltarán ciertos toques de humor hacia el final del número; yo no podía parar de pensar en la pobre April y el marrón que se come por culpa de un simple malentendido, algo que se hubiera solucionado bastante rápido de no haber llevado a las tortugas consigo pues conque hubiera enseñando a los agentes la documentación de su vehículo habría bastado.
¡También es mala suerte! Pero como el karma siempre busca el equilibrio, la casualidad volverá a hacer de las suyas cerca del final y nuestros amigos conseguirán salir del paso con éxito.


Ya una vez solucionado el problema de la furgoneta entramos en la tercera parte, donde April lleva a las tortugas hasta su casa, ofreciéndoles uno de los pisos libres para que puedan esconderse temporalmente. De paso sabremos un poco más de la vida de la chica y el motivo por el que parece propietaria de un edificio al completo. ¡Muy conveniente por otra parte! 
Sin más terminará este número lleno de frenesí y persecuciones; entretenida y divertida de leer pero meramente un interludio para lo que está por venir.


Raphael, niño, que tienes quince años. ¿Qué cerveza ni qué ocho cuartos? Lo que mola es que April no se lo discute. Aunque es cierto que normalmente a esas edades "pringado" eres si ya no te vas de botellón y te pones chuzo hasta vomitar, también os digo. (Yo era de esos "pringados" :D)


¡Ey, que os he engañado! Esto no se acaba. Por primera (y creo que última) vez tendremos un Epílogo donde se nos muestra qué ha sucedido con el maestro Splinter. ¿Por qué no lo colorearon? Supongo que por demostrar que es algo que ya ha sucedido o quizá porque así transmitían más dramatismo... en cualquier caso, ahora sí, ahí queda eso.

¡T.C.R.I.!



¡Próximamente un nuevo número!

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