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1 de agosto de 2018

King of Tokyo (Richard Garfield)


Recientemente ha sido mi cumpleaños y uno de los regalitos que me ha caído por parte de mi chico ha sido este juego de mesa: King of Tokyo, un juego muy fácil, sencillo y rápido con el que también podréis jugar con vuestros hijos, como ya podréis comprobar en la propia portada, pues está recomendado para niños mayores de 8 años y se puede jugar desde 2 a 6 jugadores.

El objetivo del juego es muy simple: tendremos que elegir un monstruo, que se pegará con otros (dependiendo del número de jugadores) y conquistar Tokyo.

Veámoslo con más detalle:

23 de febrero de 2017

Mr. Jack



Hace meses que lo tenemos por casa - otro de los regalos de aniversario - pero sí, no lo he traído hasta ahora porque siempre encontraba otras cosas sobre las que escribir (y creo que viendo todo lo que tengo pendiente me van a sepultar tarde o temprano).
Mr. Jack  tiene el inconveniente que sólo es para 2 jugadores pero es tan entretenido y sencillo de jugar que bien os merece la pena para jugar en pareja, con vuestro mejor amigo o con el perro, siempre y cuando le consigáis enseñar las reglas.

 
 

13 de enero de 2017

Hive: La colmena


Otro de los regalos de aniversario de mudanzas que me hizo mi chico (pasándose en total siete pueblos) y del que poco puedo comentar porque no hemos jugado demasiado pero aún así creo que puedo hacer una reseña más o menos decente, si bien breve.

Breves también son las partidas por lo general en Hive: La colmena. Estamos ante un juego de estrategia muy similar al ajedrez si bien es cierto que con menos piezas, sin tablero y con otro tipo de movimientos y tácticas. ¿Echamos un vistazo?

28 de diciembre de 2016

Uno Cartas



Hace nada hablé de Monopoly Deal, un juego que me regalaron por comprar en no recuerdo qué tienda y, curiosamente, siempre pensaba que en vez de tener éste tenía el Uno Cartas (quizá por la cantidad de veces que me veía obligada a colocar las diferentes unidades en su sitio en un anterior trabajo). Pues gracias a mi chico ya no me cuelo cuando digo que lo tengo, pues es uno de los regalos de navidades-reyes que he recibido de su parte.

4 de diciembre de 2016

Monopoly Deal: Juego de cartas



Apenas hemos jugado el número suficiente de partidas como para llenar una mano al contarlas pero la verdad que eso no quiere decir absolutamente nada malo, salvo que ya son suficientes como para poder comentaros un poco sobre el juego de cartas de Monopoly Deal.

Soy de esas pecadoras de la pradera que jamás ha jugado al Monopoly original (si exceptuamos el proyecto de fin de DAI en el que desarrollé uno, en equipo, en lenguaje Visual Basic) por lo que mi desconocimiento sobre este juego es máximo y no soy las más indicada para hablar de él.

Pero a bien puedo decir con seguridad que este juego de cartas mola.

3 de mayo de 2016

[Reseña] Carcassone: Juego básico


Hace ya cosa casi de un año mi chico me regaló Carcassone-Plus 2014 por mi cumpleaños y en verdad que me asusté cuando vi el pedazo de caja en la bolsa, pero es que esta edición del juego incluye el juego básico y sus expansiones, de ahí su gran tamaño. Sin embargo no fue hasta meses después cuando tuvimos las ganas - u ocasión - de probarlo tranquilamente y, tras varias partidas, me he decidido a escribir de él en el blog.

Es más, ni me acordaba bien de cómo iba hasta que ayer jugamos una partida con mis padres, que se apuntan a un bombardeo por cierto, y nos lo pasamos francamente bien... y fue la primera partida que he perdido a este juego (quedando última de cuatro).


9 de diciembre de 2015

La Isla Prohibida



Hacía mucho que no escribía una entrada en esta sección y es que hemos estado secos en cuanto a juegos de mesa se refiere (que no tuvieran reseña, más bien); y ahora le toca al turno a La Isla Prohibida, uno de los regalos que le hice a mi chico por su cumpleaños y que tuvimos la oportunidad de jugar este pasado fin de semana en un ratito antes y después de comer, con mucha ilusión al ser la primera de muchas partidas que vendrán en nuestro nuevo piso.


22 de marzo de 2015

Aprendiendo a jugar Magic (II) - Elspeth vs Kiora



Este sábado tuvimos la oportunidad de probar el duel deck de Elspeth vs Kiora que salió a la venta el pasado mes de febrero, en una partida que fue larga, pausada y contundente. Si tenéis interés en aprender a jugar o queréis repasaros las normas generales, no dudéis en pinchar aquí.

Estos duel deck son mazos precon, preparados y listos para jugar directamente con ellos, ambos comandados por dos planeswalker bastante decentes, también en relación calidad/precio en su conjunto. Obviamente se requerirán varias partidas para hacerse idea de lo que nos pueden ofrecer, pero me atrevo a comentaros algunas cositas así a modo general.

21 de febrero de 2015

Nueva sección - Aprendiendo a jugar a Magic (I) - Toma de contacto


Hace muchos años que entré en contacto con el juego de cartas ultra-famoso de Magic creado por el matemático Richard Garfield de la editorial Wizards of the Coast en 1993 pero no desde la perspectiva de jugona si no más bien de simple admiradora.
A ver, realmente el juego no me llamaba demasiado la atención entre otras cosas porque siempre me ha parecido caro y estúpido tener que comprarme un mogollón de cartas teniendo en cuenta que por esa época en mi casa no se podía despilfarrar dinero, pero era incapaz de dejar pasar por alto la belleza de sus ilustraciones, como amante del dibujo que soy, aunque irónicamente tan sólo haya terminado de dibujar una de ellas y que me dejó precisamente un buen amigo del instituto para tal fin.
Esa carta, para los que tengáis curiosidad, era la de Phage la Intocable.


26 de enero de 2014

Fanhunter: En las Montañas de la Locura (Juego de mesa)


Como bien enseñé, mi chico me regaló este juego de mesa por Reyes y, a pesar de poderse jugar con uno mismo, decidí esperarle para estrenarlo. Aunque antes de sumergirnos de lleno en ello vamos a abordar el...


UNBOXING


29 de julio de 2013

14 de julio de 2013

Jungle Speed


Esta tarde, entre otras cosas, hemos estado jugando un buen rato al Jungle Speed, cortesía de L y he de decir que nos hemos carcajeado hasta más no poder. Éramos en total 6 personas y por tanto ha dado para mucho; Jungle Speed engancha, pero mazo y es que lo que pasa es que cada jugador se enfrenta al resto, teniendo como meta descartarse de todas las cartas (que no puede mirar ni enseñar).

En cada ronda, cada jugador irá volteando una carta, cada una con un dibujo de un color. Cuando la forma de su figura coincida con la de otro u otros jugadores deberá coger el Tótem (situado en el centro) antes que el resto, entrando así en un Duelo; si lo consigue antes que el resto de jugadores con los que les ha coincidido entregará sus cartas al o a los derrotados, librándose así de ellas. Éstas serán volteadas de nuevo y puestas debajo del montón propio del perdedor o perdedores, es decir, que el perdedor o perdedores se queda sus cartas echadas anteriormente y las del adversario.
Luego hay unas cartas especiales con flechas que cambian un poco la dinámica del juego:



- Las flechas de colores indican que en vez de a figuras se juega a color, siendo exactamente igual que en el caso por defecto. Si tu color es igual que el de otro u otros jugadores deberás coger el Tótem antes que ellos. Se supone que cuando no hay posibilidades de Duelo por color se retorna a figuras. Si es tu última carta descartada (no tienes más en mano) deberás recoger las que hay jugándose en el turno y quedártelas.

- Las flechas marcando hacia dentro (sin colores) indican que todos los jugadores deben coger el Tótem según sale la carta. El que lo consiga descarta sus cartas al Tótem, entregándoselas al siguiente perdedor.  Si es la última carta descartada el jugador deberá coger el Tótem y ganará así la partida, si no, recogerá todas las cartas destapadas.

- Las flechas marcando hacia afuera (sin colores) nos mandan contar hasta 3 y entonces todos los jugadores deberán descubrir una carta. Es difícil porque implica que si hay duelo debemos estar muy atentos para no perder. Si es la última carta descartada el jugador gana directamente la partida.
También hay una serie de penalizaciones; si un jugador coge el Tótem por error (porque se haya equivocado al mirar la figura y no coincidían, por ejemplo) deberá quedarse TODAS las cartas de TODOS los jugadores y de la pila descartada.

En el caso de que dos o más jugadores agarren el Tótem a la vez podrá decidirse de varias maneras quién se lo queda; bien porque uno tenga más mano sobre él o por sorteo acordado entre los entablados en disputa.
Si un jugador, al intentar coger el Tótem, lo golpea o lo lanza por los aires derribándolo será penalizado recogiendo todas las cartas levantadas y la de descartes.

Como ya he señalado el juego termina cuando un jugador se descarta de todas sus cartas; pero ojo, no vale con tirar la carta y ya está, si no que deberá estar atento hasta que vea que pueda entrar en Duelo, teniendo que coger el Tótem para ganar. Si no, se aplica lo ya explicado antes.
El resto pueden o dar por finalizada la partida o continuar jugando si así lo desean hasta que sólo quede uno.

Estas son, a grandes rasgos, las reglas. Son super fáciles y sencillas pero el juego engancha muchísimo y más de una vez nos hemos desternillado totalmente porque, como podéis apreciar en las imágenes, algunas figuras son muy parecidas y generan confusión por ir rápido. Además de que el tener que coger el Tótem en el centro trae como consecuencias algún forcejeo, arañazos o golpetazos por ser el primero en conseguirlo, además de flipar en ocasiones con los reflejos felinos de los otros jugadores o por lo cegato de los mismos. A L ya le ha quedado más que claro que, cada vez que quedemos, se lleve el Jungle Speed en la bolsa... por si acaso.

30 de diciembre de 2012

Puerto Rico (Juego de Mesa)




Como regalo de navidades de CC a Frost pudimos estrenarlo la pasada tarde con ellos mi chico y una servidora y he de decir que es uno de los juegos de mesa que más me ha gustado. De hecho así es para todos, salvo quizá para Frost, que estuvo confuso durante toda la partida. 

La verdad que a mi no me pareció nada difícil, que además hay que tener en cuenta que soy bastante cortita para entender las reglas de los juegos, pero la verdad es que conforme CC explicaba a grandes rasgos el sistema de juego de Puerto Rico me enteré mucho mejor que otras veces con otros juegos. Durante las 3 horas que nos duró la partida (la terminamos a la fuerza) cometimos algunos errores a la hora de jugar pero es normal siendo la primera vez y teniendo en cuenta las confusiones que suelen generar este tipo de juegos.

Se pueden jugar de 3-5 jugadores, aunque hay reglas especiales para 2. Para conocer los detalles y preparar bien todos los elementos debemos leer, como no, atentamente el manual de instrucciones.


1 de mayo de 2012

Arkham Horror y El Rey Amarillo



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Anteriormente en el blog, comenté nuestra primera partida a El Símbolo Arcano, y dejé más que clara nuestra intención de jugar ayer a su predecesor. Efectivamente, lo hicimos pero por desgracia debido a las horas que nos dieron y que la gente estaba cansada por respectivos madrugones, no pudimos terminarla.
No obstante, cosas hicimos aunque no tantas como deseábamos tras unas 3 horas de partida.

29 de abril de 2012

El Símbolo Arcano: Primeras impresiones



Esta tarde hemos podido probar en casa de Frost y CC uno de sus regalos de cumpleaños: El Símbolo Arcano. Aunque aparezca la reseña del Arkham Horror (AH) no es una expansión, si no un juego aparte. La dificultad y duración (de 1 a 2 horas) son menores en éste que en su predecesor (unas 5 horas), pero eso no quita que lo pasemos mal y que el juego gane igualmente, como suele pasar con el AH. Ambos admiten de 1 a 8 jugadores.

10 de marzo de 2012

Munchkin y Munchkin: Cthulhu



Desde que Frost y CC le regalaran a mi chico el Munchkin (Revisado) por su cumpleaños y que en las navidades  yo le regalé también la expansión de Munchkin revisada de Cthulhu, El noviete no ha parado de llevarlos encima, obviamente, cuando los planes parecían poder desembocar en una partida. La cosa es que, aun así, hemos jugado poco, sobre todo por falta de ocasiones y porque el mínimo recomendado para jugar es de 3 personas, ya que de otro modo le hubiéramos dado caña entre él y yo varias veces más.

Lógicamente de estas líneas se puede deducir que mi chico estuvo más que encantado con los regalos y se puso más contento que unas castañuelas, pero ¿qué puedo comentar yo por aquí de todo esto?


10 de septiembre de 2011

Secretos de la noche

“¡Tengo que superar a Kathie Addams! ¡Tengo que superar a Kathie Addams! Y hasta que no lo haga, no pienso parar”. Su propia voz le llegaba distorsionada a través del velo de locura que embotaba sus sentidos mientras, sin apenas hacer esfuerzo, conseguía hacer el pino sobre la delgada verja de alambre. Sus piernas abiertas en un ángulo perfecto de 180º no eran nada en comparación con el resto del ejercicio que tenía por delante. Levantó una de sus manos, a la vez que rodaba haciendo una voltereta sobre la verja para volver a la posición inicial. “¡Tengo que superar a Kathie Addams! ¡Tengo que superar a Kathie Addams! No puedo permitirme sacar menos de un 9, 2”.
Recordaba la humillación que sintió cuando vio a su mayor rival obtener esa nota en la competición. El oro se le escapaba de las manos. “De eso nada” pensó incorporándose tan fervientemente convencida de su determinación que si alguien la hubiera visto en la oscuridad de ese sucio y pestilente callejón sólo habría divisado un borrón pálido. Cualquier humano se abría asustado de semejante fenómeno… ya que Mara era una vampira.
De pronto, tuvo un momento de lucidez y se detuvo con el ceño fruncido cuando levantaba su pierna derecha formando un ángulo de 90º con la otra y levantaba grácilmente los brazos. ¿Pero qué se supone que estaba haciendo? Miró al callejón intentando recordar, un momento antes de sentir la necesidad urgente de participar en la competición de gimnasia artística del condado. No tenía trece años ni estaba encaramada en la barra de equilibrio, sino que estaba en un oscuro callejón sobre una verja de alambre. De pronto, lo recordó. “¡Mierda, tengo hambre, a eso había venido aquí!”. Sintió que su obsesión pasajera la abandonaba, como era costumbre, y bajó de la verja dando una voltereta, sintiéndose un poco estúpida. Sin embargo, antes de marchar, no pudo evitar en un repentino arranque mirar por encima del hombro con ansiedad, pensando que vería a Kathie Addams ejecutando su brillante ejercicio sobre “la barra de equilibrio”.

Vagó por los suburbios de la ciudad, atestados de gentuza a esas horas de la noche. Prostitutas, proxenetas, camellos y mortales normales deambulaban por la calle atestada de discotecas y, en alguna ocasión, la joven detectaba a algunos desequilibrados y violadores… e incluso asesinos. El territorio de caza perfecto; a Mara (¿pero era éste su verdadero nombre?) le gustaba alimentarse de la chusma de la ciudad. ¿Por qué? Pues porque eran eso, chusma. Humanos que se ganaban la vida a costa del sufrimiento ajeno y el derramamiento de sangre (menudo desperdicio) de otros humanos, además nadie echaría de menos a esa basura. Pero, principalmente, aunque a ella no le gustara admitirlo y cambiara de tema o saltara a la defensiva al respecto, bebía de la sangre de esa gentuza por evitar remordimientos; prefería que el ganado humano perdiera a un miserable que a una persona honrada, era algo que en su conciencia pesaría como un tanque, la muerte de un ser inocente en sus manos no-vivas (siempre que no se tratara de una urgencia o un momento de necesidad, claro). También se abstenía de los drogatas pues una vez probó uno y no recordaba ni cómo se llamaba, aunque tenía que admitir que fue divertido.
Como era joven para sus estándares, una simple chiquilla, se desenvolvía con total libertad entre los crédulos mortales, que la tomaban por una más del redil. A pesar de que el Hambre la apremiaba se permitió pasear por la calle buscando algún objetivo sin ninguna prisa, haciendo gala de un alto autocontrol. Pensó en el momento de locura habitual que la había embargado en el callejón y no pudo evitar recordar.

Ella había sido antes una muchacha humana, mortal, como cualquiera de todos estos que llenaban la calle. Su vida había estado marcada por el deporte, sobre todo a la gimnasia artística; fue buena, ya que desde los cinco años sus padres se dedicaron a llevarla a los mejores gimnasios de su pueblo natal. Su sueño era participar en unas olimpiadas cuando tuviera la edad, pero su deseo se vio truncado de un modo brutal, del peor modo para una deportista de élite.
Cuando contaba trece años y participaba en el campeonato nacional vio como una rival llamada Kathie Addams conseguía una increíble puntuación que superaba su mejor marca. Mara no podía creerlo, tendría que hacer lo imposible para ganarla. Porque ella quería ganar, quería ese oro. Su esfuerzo fue tan grande que una pirueta en la barra de equilibrio le salió mal y cayó al suelo, rompiéndose varios huesos. Se recuperó pero no del todo pues las secuelas le impedirían continuar…
¡Qué honda depresión tuvo que pasar! ¡Su carrera al garete! A pesar de poder practicar otros deportes como el atletismo o algunas artes marciales (le encantaban desde bien niña) con cierta moderación, ya no volvería a ser la misma. Sus padres intentaron motivarla a base de que estudiara y fuera a la universidad, cosa que había conseguido, a pesar de que tuvo que vivir en la residencia de estudiantes del campus, separada de su familia y amigos por bastantes kilómetros. Pero se adaptó bien, pronto hizo amistades y comenzó a machacarse distintas rutas para correr, algo que hacía todos los días a media tarde. ¡Cómo iba a saber lo que iba a suceder!

Resulta que una tarde cualquiera, cuando estaba terminando de correr, recibió un SMS de un amigo de la uni, Freddy, quien le pidió que se pasara por cierta discoteca para pedirle un favor. Mara se imaginaba que estaría metido en algún lío (algo normal en Freddy) y no quería que a ella le salpicara. Sin embargo, no pudo evitar sentirse obligada a ir y accedió. Ya era de noche cuando llegó al lugar de la cita, en la esquina de la calle principal del barrio no había ni rastro de Freddy. Le esperó pero él no apareció y, enfadada, se dispuso a coger el metro. Atajó por una calle algo más oscura de lo normal y, a pesar de ir rápido, sintió que algo o alguien la observaba. Sintió deseos de correr pero entonces… ¡plop! Laguna en negro. Mierda, quizá nunca recordara lo que pasó realmente ya que sólo albergaba fragmentos: oscuridad, cierto bienestar en medio de esa oscuridad y luego se veía a sí misma despertando en un cuchitril con sus ropas manchadas con un poco de sangre y sintiéndose más ligera de lo normal.
Una voz desde las sombras del cuarto destartalado y oscuro le informó que era una jodida vampira, nada menos que una Malkavian, algo que era un gran honor a pesar de la maldición y bla bla bla. Dijo llamarse Nathaniel y que era su creador, su sire, otro Malkavian tan loco como peligroso. Le enseñó las tradiciones de la Mascarada y los secretos de la noche y le ofreció su propio refugio como suyo.
Debía admitir que, al principio, le costó mucho aceptar su nueva condición, pero en cuanto puso a prueba sus atributos, habilidades y ventajas se sintió fascinada y encantada. Podía volver a hacer todo aquello a lo que tuvo que renunciar, como la gimnasia, y pudo perfeccionar sus artes marciales y velocidad en carrera, entre otras. Le permitía cumplir su deseo, ser la mejor. Y a pesar de que ella estaba harta de ver pelis de vampiros no creía en absoluto en ellos hasta que no fue uno de ellos. “El colmo, nena”.

Una sonrisa siniestra se dibujó en su semblante y justo en ese momento de gloria vislumbró a su presa, un tipo despreciable que se hacía llamar Stan “El Rey Kong” porque era grandote, pandillero y se vanagloriaba de un modo sumamente presuntuoso de los muchos robos violentos en los que había participado, todos ellos a punta de navaja o, incluso pistola, junto con mamporros obligatorios a sus desdichadas víctimas... y también le pegaba el mote por lo “guapo” que era. Hablaba con otro tipo de ojos enrojecidos y pelo estropajoso, un camello y drogata llamado Stanley que, a la puerta de cierto tugurio, vendía pastillitas de colores para los jóvenes de un modo un tanto errático debido, principalmente, al incontenible mono que hacía temblar sus miembros.

“Por hoy bastará con ‘El Rey Kong’” pensó la vampira, relamiéndose internamente… sí, con ese mastodonte asqueroso bastaría…

“La cena está servida”…


Hasta aquí la presentación de mi personaje para las próximas partidas de Vampiro: La Mascarada. Todas las aventuras y desventuras de la Camarilla podeís seguirlas en el blog de CC y, las posibles sesiones que hagamos mi novio  y yo aparte las pondré además por aquí...