27 de noviembre de 2016

[Reseña] El misterio de Salem's Lot - Stephen King


Hacía mucho que no leía nada de vampiros... bueno, lo último fue Drácula y fíjate qué cosa que esta novela sale mencionada en Salem's Lot en más de una ocasión por parte de los protagonistas siendo muy tomada en serio, por cierto.

Esto quiere decir que nos encontraremos al vampiro clásico, algo que me ha gustado, pues King lo ha trasladado a nuestro siglo con bastante acierto además.

¡Ojo, que puede haber ciertos spoilers, aunque intentaré que sean chiquititos!

El protagonista un escritor ciertamente famoso - qué novedad - acosado por terribles recuerdos y pesadillas llamado Ben Mars que se muda a Salem's Lot para escribir un nuevo libro y, de paso, superar un trauma de su infancia. Sin embargo no será el único forastero recién llegado si no que aparecerá en escena uno de los personajes que más me fascinan de la novela. Hablo de Richard Straker, un tipo trajeado, alto y calvo de modales exquisitos pero con ojos fríos y voz distante que busca hacer negocios abriendo una tienda de antigüedades en la localidad.
Y, qué casualidades de la vida, que coincidiendo con la llegada de ambos personajes empieza a desaparecer gente en el pueblo mientras se masca cada día que avanza una gran tensión en el ambiente que nadie sabe explicar.
Como fondo tendremos la casa Marsten, tabú en Salem's Lot por haber albergado entre sus cuatro paredes escenas violentas de asesinato a manos de su anterior dueño. Cualquiera que la contempla se le pone la piel de gallina. Y ahora la ocupa Straker.


En El Misterio de Salem's Lot, título que incluye el nombre del pueblo donde tienen lugar los hechos, se nos cuenta una historia de vampiros a la que le cuesta arrancar. Esto se debe a que King pierde mucho tiempo desgranándonos durante los primeros episodios multitud de personajes con diferentes estilos de vida pero que, en ciertos momentos de la obra, cobrarán cierta importancia, si bien tampoco relevante. Y es que a este escritor siempre le ha gustado, al menos por lo que llevo leído de él que no es poco, construir sólidas historias detrás de cada uno de sus personajes, ya sean principales o secundarios, siendo algunas un poco innecesarias porque esos personajes ya no vuelven prácticamente a aparecer.


Y ya una vez sumergidos en la trama es cuando comienzan muchos paralelismos con Drácula, si bien con no necesariamente la misma trayectoria. Tendremos a un equipo de cazadores de vampiros pisando los talones del vampiro maestro (cuyo identidad no revelaré) mientras éste intenta convertir a todo ser viviente en uno de los suyos, si bien es cierto que aquí contará con sus propios ayudantes mientras que Drácula actuaba solo, al menos en Londres.
Incluso en el equipo tendremos roles similares (Math como Van Helsing, el Dr. Cody como el Dr. Seward, Ben como Arthur Holmwood, que ya es decir demasiado), aunque el padre Callahan ni el pequeño Mark Petrie tengan sus homólogos en la obra de Stoker no quiere decir por eso que sean menos especiales. Es más, Mark es el otro personaje que más me ha gustado porque, a pesar de su edad, vale tanto como un hombre adulto debido a su inteligencia y por estar lleno de recursos y conocimientos sobre vampiros al ser un fan incondicional de las películas de monstruos y de terror, lo que le hace un muchacho lleno de recursos que incluso llega a despertar fascinación y odio a partes iguales en el antagonista principal.

Una vez que la historia arranca ya va rodando sobre sus cuatro ruedas metiendo la máxima velocidad, atrapándote en sus garras de tal manera que pierdes la noción del tiempo, lamentando cuando ves que la siguiente parada es la tuya, debiendo por tanto interrumpir la lectura. Es cierto que se me hizo al principio un poco pesado al presentarme tantas historias diferentes de bastantes habitantes del pueblo como indico al principio, pero luego se ha dejado leer con avidez.

Straker me ha parecido un personaje incluso más interesante que el vampiro maestro por diversas razones que no sé cómo expresar para evitar spoilers, aunque tienen que ver son su auténtica naturaleza; como bien describe Susan Norton, es un hombre que se le ve atento, caballeroso, instruido y culto pero para nada cercano a lo homosexual (etiqueta que le ponen los hombres del pueblo), siendo capaz por tanto de despertar cierta atracción sexual. Y sin embargo, a pesar de todo eso, su rostro parece ocultar una crueldad sin límites y un desprecio absoluto por lo que le rodea, como si realizara una actuación para ocultar otras intenciones.

Hablando de sexo, si bien es cierto que no aparece nada explícito como tal el libro contará con escenas de semejante connotación, dando así al vampirismo un punto voluptuoso del que carecía la obra de Stoker.


Mencionar que la edición reseñada aquí es la ilustrada que, aparte de contener de manera especial con ilustraciones y fotografías que hacen referencia a la historia, también incluye otros relatos independientes sobre Jerusalem's Lot (relacionada estrechamente con los Mitos de Lovecraft, por cierto) así como pasajes eliminados en la novela original, siendo estos simple contenido removido o resoluciones alternativas a algunos de los sucesos que ocurren entre sus páginas.

También citar, por último, que existen dos miniseries que adaptan la obra, una de 1979 y otra de 2004. Ni idea de cómo estarán adaptadas (no me importaría verlas), pero habiendo visto en internet diferentes imágenes ya por lo pronto en el aspecto visual de los personajes dejan mucho que desear. ¿Tan difícil es ceñirse incluso en ese detalle?



Conclusión
Si os gustan los vampiros, leedlo, no os defraudará. Hay ciertos aspectos que me han generado interrogantes al entrar en conflicto con información facilitada en la propia novela, no sé si a propósito o sin intención. Mejor conseguid la edición ilustrada por el contenido extra.

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