18 de junio de 2021

[Reseña] Volumen 1: Teenage Mutant Ninja Turtles #7

 


Último número del arco de los Utrom (y, por extensión, del Fugitoid), y que vio la luz en mayo de 1986, tres meses después de su predecesor. En este número habrá dos acciones simultáneas en el tiempo: lo que sucede fuera del edificio de T.C.R.I. y lo que sucede dentro. De nuevo, Kevin Eastman  y Peter Laird a los bártulos de dibujo y de guión; a partir de aquí nuevos miembros se incorporarán al equipo.

Como ya adelanté lo que veremos en este número será por un lado lo que sucederá fuera del edificio, donde veremos de nuevo a los medios de prensa, una multitud de curiosos (entre los que estará una preocupada April) y finalmente el ejército, ya que al usarse el Trasmat de manera inesperada, se desvela un haz de luz que atrae la atención de la ciudad de Nueva York. Las alarmas saltarán tras una rápida investigación, de ahí que se autorice la intervención del ejército: T.C.R.I. esconde algo y hay que averiguar qué es.

Mientras tanto veremos qué les sucede tanto las tortugas, al fugotid y a un pequeño grupo de soldados Triceraton a raíz de lo acontecido en el anterior número, cuando lo último que vimos es que fueron golpeados por un rayo de energía... resultaban ser los Utrom que, tras rastrear las coordenadas, consiguen traerlos de vuelta usando de nuevo el Trasmat, aunque no muy conformes con la presencia de los bípedos dinosaurios. Y no me extraña, nunca destacaron por sus dotes pacificadoras. Podéis imaginar lo que sucederá a continuación, y más teniendo en cuenta que se percatan del Trasmat, algo que ansían con muchas ganas.


Menos mal que los Triceraton no se dan cuenta de dónde tienen realmente la cabeza los Utrom


De modo que los Utrom, formando equipo con las tortugas, conseguirán neutralizarlos. Quedémonos con el detalle de que son tres triceratons, de los cuales dos morirán y el tercero quedará aturdido por los disparos Utroms; lo menciono porque esto será importante mucho más adelante. Después del altercado las tortugas protagonizarán un esperado reencuentro con un ser querido:




Tras esto viene, ahora sí, la charla con el comandante Utrom que debieron tener desde el principio, donde se pondrán al día de todo, conociendo la historia de los Utroms de paso que mientras, ayudados por el Fugitoid, se ponen a reparar el Trasmat. 

Es entonces cuando los militares consiguen echar abajo las defensas del edificio y los Utroms se verán obligados a evacuar las instalaciones usando el Trasmat para volver a su hogar tras activar un mecanismo de autodestrucción para borrar sus huellas, no sin antes asegurarse de que los humanos no sufrirán ningún daño. 

El número acabará con una graciosa escena donde las tortugas y el maestro Splinter se reencuentran con April tras ser de nuevo transportados por el Trasmat, aunque de una manera un tanto patosa, todo hay que decirlo. En cuanto al Fugitoid se convertirá en un refugiado de los Utrom que, al ser una raza pacifista, no debe preocuparle que quieran usar sus conocimientos para nada malo.


Aunque el arco me ha gustado mucho me gustaría comentar un detalle sobre la historia de los Utrom del cómic, ya que me chirría un poco. Se nos explica que llegaron hace unos veinte años para estudiarnos pero entonces sucedió esto:


¡Ostras! ¿Pero cuánto dinero ganaron estos señores para que en veinte años tuvieran suficiente como para construir un edificio completo y construir el Trasmat? ¡Que en el ejemplo de los empleos que consiguieron sale barriendo en una tienda! No sé cómo se pagaría en los años 50-80 en EEUU pero me parece totalmente imposible, da igual los Utrom que sean. ¿Pero sabéis lo que debe de costar construir un rascacielos aunque sea falso?  O aquí falta información o yo no lo entiendo, quizá si fueran más que 20 años le encontraría más sentido. 

Supongo que por esto la historia fue modificada para la serie de 2003, donde se nos cuentan que los Utrom llevan casi un milenio varados aquí, con lo cuál tendría mucho más sentido que hayan tenido ocasión de montar semejante monopolio.



En cualquier caso aquí finaliza este arco de ciencia ficción. Ya para el próximo será más del estilo inicial del cómic con el que Eastman y Laird comenzaron en un principio y que, por supuesto, será analizado en el blog.



2 comentarios:

  1. jaja... Aquí Splinter parece más un lobo que una rata y los pies se le ven un poco extraños 😄

    En cuanto a lo que comentas de los 20 años varados 😆 es cierto, se necesitaría mucho dinero para construir un edificio así, pero no es un rascacielos, son como 5 pisos de altura; puede que no necesitan alimentarse como los humanos y que tampoco tengan ningún pasatiempo o actividad recreativa, alguno de ellos pudo incluso crear un cómic sobre mutantes y se hizo de mucha pasta, es posible que en 20 años pudieran reunir ese dinero todos juntos; por supuesto se ve más complicado con la economía de ahora

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  2. ¡Sí! A mi también me lo parece, que la cara es casi casi de lobo. Hay un número más adelante que le pasa lo mismo... y te das cuenta más que nunca lo diminuto que es (estuve buscando por ahí y encontré que mide 1,22m pesando 32kg en esta serie, creo que es su versión más pequeñita)

    Y no, te equivocas, sí es un rascacielos; se ve en otros dibujos anteriores y posteriores... de modo que ya me dirás. Es cierto que no dan muchos detalles de lo que indicas, quizá incluso supieran cómo adivinar la combinación de números para ganar la lotería... pero supongo que lo hubieran mencionado aunque fuera de pasada para hacer la broma. Como nota, si se supone que todo esto ocurre en 1985 (año arriba, año abajo) hay que pensar con la economía de 1965 hasta entonces.

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