20 de julio de 2014

2001, 2010, 2061 y 3001, todas odiseas espaciales de Arthur C. Clarke

"2001: Una odisea del espacio" es una de esas pelis con las que parece que tengo la negra: siempre la veo a trozos y eso me impedía entenderla del todo, por lo que finalmente decidí leerme el libro y salir de dudas de una vez por todas. Sin embargo, una vez que la lees sabiendo que tiene continuación es imposible no querer ponerte con el resto, puesto que ya que has empezado por qué parar.

Aunque realmente se trate de una tetralogía sería injusto no mencionar siquiera el origen de todas ellas y que parece haber quedado olvidado en un rincón, y eso que gracias a él surgieron de manera más o menos pareja tanto la primera novela como la película de culto de Kubrik. Se trata de "El centinela" escrita también por Arthur C. Clarke en 1948, donde una misteriosa pirámide rodeada por un campo de fuerza es descubierta en la Luna por unos astronautas. Desde el principio se ve su origen extraterrestre y es apodada con el nombre de centinela por transmitir señales a otros rincones del espacio lejano, señales que cesarán según rompen los humanos el campo de fuerza.


Basándose en esta idea inicial se empezó a deformar y adaptar entre Clarke y Kubrik para contar una historia más grande y compleja que finalmente sería "2001: Una odisea del espacio".
Esto iría desembocando en más historias hasta completar la mencionada tetralogía, aunque como el propio Clarke señala no hay que tomar las historias individuales al pie de la letra, puesto que todas ellas ocurren en universos diferentes; esto explicaría las pequeñas incoherencias que podemos encontrar entre ellas, algo un tanto confuso para el lector.
En la primera novela se nos cuenta el origen de la humanidad, cómo gracias a un monolito negro los homínidos se volvieron inteligentes... hasta llegar a un ficticio 2001 en el que una extraña piedra negra idéntica con la que empieza la novela es desenterrada en la Luna y a la que se bautiza como TMA-1 (Anomalía Magnética de Tycho 1). Cuando el sol incide en su superficie ésta manda una señal a Japeto, uno de los satélites de Saturno, razón por la cual una nave espacial tripulada llamada Discovery 1 emprenderá camino para intentar desvelar las incógnitas que rodean a tan misterioso artefacto.
Sin duda lo más famoso de la película y la novela no es siquiera el TMA-1 si no HAL 9000, la IA que gobierna la nave por su "rebelión homicida" (más bien, conflicto de programación con consecuencias homicidas) y que es motivo por el cual el tripulante Daniel Bowman se ve obligado a desconectarle.
El final de la novela no se parece en nada al final del film (amén de otras diferencias), que a mi gusto es un tanto confuso, aunque el resto de la película me parece genial.


En "2010: Odisea Dos" no ocurre lo mismo que con su predecesora: el guión fue posterior a la novela y su adaptación fue un tanto libre, basándose más en "Lección de historia: la rápida evolución de un mundo hecho habitable" también de Clarke. 
La novela tiene nuevos protagonistas y nuevos motivos para viajar al espacio, que son precisamente el fracaso de la misión de 2001 y el querer saber por qué. Aquí habrá dos naves diferentes debido a la competitividad de las naciones, la Leonov (tripulación soviética y americana) y la Tsieng (tripulación china). Pero sin duda lo que más llama la atención es que aquí la Discovery 1 NO fue a Saturno si no a Jupíter (la razón es lo que expliqué más arriba de los universos diferentes). Paralelamente también se nos contará las investigaciones que realiza un ente que no será otro que el propio Bowman, mutado así tras traspasar el TMA de la anterior novela que estaba en Japeto, conocido comúnmente como "Hermano Mayor".

Finalmente será el propio Bowman quien desencadene un proceso increíblemente fantasioso, relacionado con el hallazgo de vida por parte de la Tsieng en Europa, una de las lunas de Júpiter. Así nacerá Lucifer, convirtiendo nuestro Sistema Solar en un sistema estelar binario.


"2061: Odisea Tres" pretende dar una continuación para mostrar las consecuencias de la creación de Lucifer sobre los satélites jovianos, especialmente de Europa debido a que Bowman prohibió a la humanidad aterrizar en su superficie, con el paso del cometa Halley de fondo.


Finalmente, en "3001: Odisea Final" se nos muestra finalmente los auténticos propósitos de los creadores de los monolitos AMT, cuya denominación en la novela es Primogénitos. Sin duda, la humanidad es uno de sus muchos experimentos en el universo siendo ellos creadores y destructores de la vida (e inteligencias) según sus criterios, puesto que muchos de ellos no siguen el itinerario deseado por sus creadores.
Debido a que la transmisión de los AMT hasta el origen tarda 500 años en llegar y otros 500 años en devolver las órdenes no es hasta este momento en que se decide qué ocurrirá con la humanidad... siendo la resolución bastante negativa para nosotros. Sin embargo se encontrará una solución que al menos alargará la existencia de los hombres otro milenio más.


Sin duda Arthur C. Clarke ha derrochado imaginación y talento escribiendo las novelas y, aunque la menos valorada de todas es 2061, a mi gusto es una de las que más me ha entretenido, sobre todo al final.
Porque precisamente lo malo que tienen estas obras es que pueden llegarse a hacer muy tediosas en cuanto a cosas que nos cuentan que, aunque parece que no tienen mucho que ver con la trama principal, algún detalle aportan para aumentar nuestra culturilla general pero que podrían ser perfectamente desechable. Es una pena, porque seguro que más de uno dejó de leer los libros por este punto o le echó para atrás a la hora de querer continuar con la historia, si bien merece la pena para ser ilustrados con detalles de lo más curiosos. Aunque peque de repetitiva no puedo dejar de recordar las incoherencias entre las obras que son motivo de desconcierto, aunque se limiten a lugares determinados.

Son esos detalles los que se clavan un poquito a la hora de coger estas rosas y que impiden apreciar directamente su belleza y alto nivel de detalle. También la lentitud con la que se desarrollan los acontecimientos y se llega a lo importante, pero una vez que lo abordas la verdad es que se te hace corto y realmente interesante, dándote motivos para reflexionar y pensar.


PD: por cierto, para aquella leyenda que circula que si el nombre de HAL viene de IBM... es decir, que si desplazamos una letra a IBM sale HAL... NO se hizo aposta, pues Clarke lo especifica en su última novela en un epílogo, pero que es un detalle gracioso y que a los de IBM les gustó mucho, por lo que a él también.

3 comentarios:

  1. Hola!

    No sabía que existían dichas novelas y mucho menos que fueron escritas por Arthur C. Clarke, la verdad no soy de leer mucho “libros”, aunque sí que lo hacía hace unos años.

    Solo me pregunto algo, ¿llegaste a ver la película completa? XD

    Me encantan tus reseñas! :)

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  2. Las tengo ganas desde hace mucho tiempo, pero ni siquiera las he comprado :(

    A ver si algún día me animo y compro la primera.

    Por cierto, no eran en estas novelas donde se construye un ascensor transorbital?? siempre me llamó mucho la atención semejante idea.

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  3. Puede que se te hagan un poco coñazo a veces, yo te aviso. La más amena yo creo que fue la primera y del resto pues trocitos, cuando ya están en otro planeta o cuentan curiosidades del espacio.

    Sí que es aquí, en el último, es una movida que no entendí muy bien pero sí ^^.

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