9 de julio de 2014

Ready Player One de Ernest Cline


Este es de los primeros libros que leo por recomendación de mi querido Krower, aunque no el primero en sí, algo difícil. Es por eso que no iba a pasar por alto su propuesta, ya que para una vez es él quien la hace y he de decir que aunque no me ha parecido un libro para tirar cohetes, sí me ha gustado su lectura.

Ready Player One está altamente recomendado si eres un friki de los buenos, sobre todo de la década de los 80, puesto que hay continuas referencias en su interior a todo tipo de cosas: películas, canciones, series, videojuegos, juegos de mesa... etc, sin duda su punto fuerte y es que la nostalgia tira mucho de nosotros, pues nos hace rememorar nuestra niñez y adolescencia de una manera muy dulce y paradisíaca.

Ambientada en un futuro no demasiado lejano la trama gira en torno a un juego extendido a nivel mundial, la Caza del Huevo de Pascua, nada fácil de conseguir. OASIS es el mundo virtual donde se encuentra el misterioso huevo cuyo creador ha escondido en algún lugar de ese mundo prácticamente infinito y cuya recompensa sería la fortuna de este hombre, James Halliday. Pistas un tanto rebuscadas es con lo que cuenta la gente para hallarlo, necesitando tres llaves previas para conseguir un acceso total al huevo.
El protagonista será un adolescente Wade Watts, cuyo pseudónimo en OASIS es Parvizal que, junto con otros amigos, harán lo imposible por conseguirlo.


Estamos acostumbrados a ver recreaciones de nuestro posible futuro, algunas optimistas y otras todo lo contrario, pero en Ready Player One encontramos un curioso equilibrio entre ambos extremos. Es cierto que el mundo está demasiado poblado y que hay mucha pobreza, pero por otro lado todos tienen acceso a un mundo mejor, donde pasan la mayor parte del tiempo, que es OASIS, contando además con una sofisticada tecnología como telón de fondo. Vamos, que más o menos están las cosas como ahora pero todo más bestia. Es interesante ver la profundidad con la que Ernest Cline nos sumerge de lleno en este año 2044, pero precisamente esto es sin duda el problema que tiene la obra, pues a veces es un poco largo y tedioso, mucha información que puede incluso llegar a saturar. 

Precisamente la idea de OASIS y la manera en que la gente interactúa con este mundo virtual nos hace recordar por ejemplo a Matrix, aunque con alguna que otra diferencia. Si entiendes de la materia no te costará nada imaginarte y comprender estos problemas y ventajas: la gente viaja de mundo en mundo y lucha en mazmorras repletas de monstruos al más puro estilo como lo haríamos en World of Warcraft o Diablo, con equipo legendario, pociones y un sin fin de artefactos, incluso algunos raros y cotizados entre la comunidad, todo gratis, pero como en todo Free to Play si desembolsas la pasta tendrás muchas ventajas. En el otro extremo tenemos a la gente que pasa de esto y que se dedica a pasear, ir de tiendas, al cine o a realizar otras tareas sociales a lo Sim o Animal Crossing.
Pero todo esto con la misma falta de naturalidad y realismo que ocurre hoy en día con las redes sociales: tu avatar puede no ser en absoluto ninguna representación fiel de ti mismo, incluso si los hay con aspecto de criaturas inhumanas. ¿Cómo saber con quién hablas realmente? ¿Es alguien de fiar o es un tipo cuarentón seboso y sudoroso llamado Chuck que entra a OASIS desde el sótano de su madre, como insinúan en la propia novela?


Ver reflejados los mismos asuntos en la novela que en la vida real eleva nuestro interés hacia ella, amenizado todo con continuas citas de pelis, aparición de juegos, canciones y curiosidades sobre todos estos temas, incluso leeremos nombres que no nos sonaban en absoluto. La guinda del pastel que gustará a muchos.

Así que si eres una persona que reúne todos estos requisitos, sin duda merece la pena que te leas Ready Player One... aunque lo mismo acabes jugando al Comecocos, al Space Invaders o al Just o te pongas a revisionar El Cristal Oscuro o les digas a tus colegas que quieres una rápìda al Dragones y Mazmorras, mientras soplas la caja para quitarle el polvo, por su culpa.

2 comentarios:

  1. Oye, pues no conocía este libro y creo que doy con el perfil de friki que demanda la novela.

    ¡Me la apunto!

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