22 de febrero de 2015

[Crítica] Alien vs Predator: Especies Letales (1993) [#5 - #6]


Con muchas ganas retomo la sección para hablaros de los siguientes dos números de la serie Alien vs Predator: Especies Letales, que tiene como protagonistas principales a la humana Caryn Delacroix y a la hembra de Depredador Grandullona. A partir de ahora la cosa se va poniendo más interesante, sobre todo a raíz de los últimos acontecimientos que pudimos ver justo en los dos números anteriores.



¡Atención, SPOILERS!


#5 EN LA CARRETERA


Caryn tendrá que llevar a una malherida Grandullona hasta su nave, aunque según entrará estará ella misma a punto de morir al inhalar los gases tóxicos que componen la atmósfera artificial de la nave de la Depredador; ésta, en un último esfuerzo la salvará poniéndole una máscara con oxígeno, lo que permitirá a Caryn moverse por la nave con total libertad tras dejar a su compañera en una cápsula médica.
Es aquí también donde por fin pondrá rostro a Ash Parnall, quien parecía vivir en la nave con Grandullona pero de la cual no hay ni rastro, salvo algunos objetos personales. Caryn se sentirá más confundida que nunca. ¿Son Ash Parnall y Grandullona amigas? ¿Y por qué ella está conectada de alguna manera a ambas? ¿Por qué Ash Parnall dejó un rastro de pistas sobre cómo usar la nave por medio de pictogramas? ¿Acaso esperaba que otro humano la visitara? ¿Por qué?:



Mientras tanto veremos que al equipo formado por los dos rángers María DeMedici y Thomas Shirow cuya misión es rescatar a Caryn se ve incrementado con la presencia nada bienvenida y algo inesperada de Salazar, que parece haber superado sus quemaduras mortales y cuya misión es asegurarse el que ambos rángers consigan, a su vez, la suya. También sabremos más acerca de la mujer pelirroja y sobre las sospechas de María:


Por otro lado, Caryn se derrumbará después de sufrir nuevas pesadillas relacionadas con la depredador y una reina alien y sentirá la necesidad de volver al hogar. Justamente tras despertar verá que la nave ha llegado hasta una estación espacial e irá hacia allí, abandonando a Grandullona.
Pero pronto se meterá en líos cuando unos ojos se fijan en ella; el Circuito existe y Caryn será su próxima víctima.



#6 MALOS DESPERTARES

Caryn ha sido atrapada por miembros de El Circuito, resetean su aspecto y comienzan a frotarse las manos pensando en la buena pasta que se ganarán con ella, aunque pronto se toparán con algo que no esperan:



En lo que a la nave respecta es también valiosa porque les puede proporcionar un montón de piezas y materiales, por lo que mandan a un equipo para desguazarla, ilusos porque no saben lo que hay en el interior. 
Grandullona se ha recuperado, se ha cabreado y no tardará en abrirse paso a hostias, cortando todo lo que se le cruce por su camino mientras mantiene cierto diálogo que me ha parecido muy apropiado y hasta gracioso; es una cachonda mental:



A pesar de masacrar casi por completo al Equipo Bravo una mujer llamada Genna le hará entrega de algo calentito para que se vaya con un bonito recuerdo, hecho que hace que Grandullona y otro tipo superviviente, Sadiq, acaben dando de lleno con un nido alien que al parecer no había sido detectado. Curiosamente, Grandullona ayudará a Sadiq, aunque eso no les servirá de mucho:


Para que nos quedemos con las ganas de ver qué pasa el cómic nos lleva de nuevo con María, Shirow y Salazar, quienes intentan llevarse bien a pesar de que ambos rángers, sobre todo María, no se fían completamente de la guarda de seguridad:


Por último, los que retienen a Caryn se sentirán frustrados por el fracaso del Equipo Bravo y ordenarán a Genna cazar a la Depredador... para encontrarse de pronto con los puños de Caryn, pues a pesar de que habían formateado su memoria la mujer parece seguir como al principio, e incluso más decidida que nunca a encontrar a su amiga, que está en unos problemitas un poco inquietantes:



Por momentos, tanto en uno como en otro número, la historia se ha vuelto trepidante. Lejos de ir respondiendo a algunas de nuestras preguntas nos van surgiendo muchas más incógnitas. Además para estos números sigue el mismo dibujante de los dos anteriores, cuyo trabajo me gusta mucho más que los de los primeros dos números.
Caryn parece que poco a poco se va endureciendo mientras que Grandullona nos ha demostrado todo su potencial, una vorágine destructiva muy bestial con una faceta un tanto divertida, pues parece mucho más comunicativa que otros Depredadores, aunque con el mismo sentido del humor perverso y calla-bocas.
Por otro lado la aparición de Salazar promete también añadir más miga, porque a pesar de que aquí aún no sabemos de qué pie cojea, es un personaje que me parece muy interesante, pues también se nos ha mostrado cómo es su personalidad lejos de sus jefes.

En fin, con ganas de ir comentando un poco más sobre los siguientes números.

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