30 de agosto de 2014

Aquellos maravillosos momentos - Crash Bandicoot: Warped



¡Muy buenas a todos! Tras verme el gameplay de un youtuber llamado Alexelcapo al que sigo de vez en cuando (no mucho porque ya no mola como antes, pero cuando sube los juegos de mi corazón hago la excepción) me ha entrado un monazo tremendo de hablar de este juego, teniendo además abandonada la sección que nació como una idea de SAeNcSA, el cual también la tiene cogiendo telarañas y aprovecho desde aquí (porque sé que lo estarás leyendo, pillín) que te animes y compartas otra hilarante reseña sobre algún juego de tu infancia.


Pues el susodicho juego se trata, como ya habéis podido deducir con vuestros poderes detectivescos, Crash Bandicoot: Warped, el tercer y último título de la saga - olvidad Crash Team Racing, porque es un juego de carreras y no un plataformas, aunque me encanta y ya hablaré de él por aquí - que creó Naugthy Dog. Ya hablé por aquí de los maravillosos momentos con Crash Twin Sanity, pero eso ya es trabajo de Sierra y es el único que se libra de la falta de interés en el resto de títulos, aunque también jugué a Crash: Lucha de Titanes y a Crash: Guerra al Coco-Maníaco que, si bien no están tan mal como el Crash: Wrath of Cortex no llegan al nivel de los anteriormente mencionados.

Bueno, me pongo al lío que si no os aburro. ¿Cómo tomé contacto con Crash Bandicoot? Pues precisamente Crash Bandicoot: Warped fue el primer juego de la saga al que jugué, uno de los títulos que me encontré un día al volver del colegio encima de mi escritorio grabados por un ex-compañero de curro de mi padre que se dedicaba a estas cosillas en sus ratos libres.

¡Me encantó el jueguecito desde el primer momento! Me recordaba mucho a mi amado Mario con el tema de tener que coger manzanitas para tener vidas y romper cajitas, porque el plataformeo era un tanto diferente y desde otra perspectiva. Encima tenía un gran sentido del humor, algo que a mí me enamora enseguida y pronto me empecé a pegar tales viciadas que no sé ni cómo no se quemaba la consola de tanta caña. Sin embargo encontré, como en todo título que se precie, mi gran némesis, mi espinita clavada que me tuvo un tiempo sin ganas de jugarlo por no poder seguir avanzando.
Veréis, el juego trata de que el archienemigo (y a la vez, creador de Crash y su hermana Coco) el Dr. Cortex, junto con la máscara mala Uka-Uka, empiezan a usar una máquina del tiempo para viajar a diferentes eras y cambiar la historia para hacer a Cortex como el jefazo del mundo. Crash y Coco, alertados por la máscara buena (y hermana de la mala) Aku-Aku se ponen manos a la obra para frenar los planes del malvado doctor y sus secuaces.
Precisamente uno de ellos resultó ser esa espinita de la cual he hablado más arriba y no es otro que el Dr. N. Tropy (o el doble del genio de Aladdín, como prefiráis, creador por otra parte de la máquina del tiempo) y es que este combate, a pesar de tener una mecánica sencilla, se me estuvo atascando durante muchísimo tiempo, llegando a ser realmente frustrante. 


En esa época habíamos retomado contacto con el único tío que tengo por parte de madre y su hijo, el cual resultó ser todo un viciao como yo a los juegos; la diferencia es que yo me tomaba la coca-cola en vasos (no más de tres al día) mientras que el se las bebía en botella (que caía una al día seguro), la bebida por excelencia para acompañar al vicio. Mientras los adultos hablaban de sus temas mi primo y yo nos metíamos en mi cuarto, enchufábamos la consola y así nos pusimos a jugar a muchos juegos que compartíamos: Metal Gear Solid, los Oddworld, Star Wars: The Phantom Menace... y este Crash. Él en ese momento se iba más adelantado que yo y me pasó al Dr. Tropy en un abrir y cerrar de ojos; si mal no recuerdo se iba por el jefe final, Cortex y le metió mucha caña para llegar hasta ahí e intentar pasárselo en mi casa, alternando el mando claro. En su ausencia, volví a pasarme todos los niveles y los jefes para poder afirmar que me lo había pasado yo también todo, eso sí.
La cosa es que cuando vences a Cortex te avisan que todavía quedan gemas y cristales por recoger y te dan el poder de Esprintar para poder hacerte las contrarrelojes hasta el máximo nivel, el platino, y así poder completarte el juego al 105% para desbloquear un final alternativo. Para ello tendrías que coger todos los cristales, todas las gemas (las incoloras y las coloras) y los trofeos en contrarreloj mínimo oro (zafiro, oro y platino). Con las gemas no hubo problema, pero conseguir el oro a veces y ya no digamos el platino era realmente jodido y sólo para expertos. Por lo tanto tuvimos aún muchas horas de vicio porque tanto mi primo como yo íbamos a por todas y pronto comenzaron piques amistosos sobre quién se hacía antes cuál contrarreloj y también echadas de cable en determinadas áreas, pues a veces fallaba yo y a veces fallaba él pero al jugar en nuestras opuestas partidas así nos ayudábamos a conseguirlo. 

Recuerdo particularmente una tarde en mi casa que gastamos enterita en intentar conseguir dos de los trofeos de platino que más nos costaban: los de las murallas chinas. Intentando una y otra vez ambos, incontables pasadas de mando cada vez que fallábamos, pues el mínimo error significaba el fracaso de la misión. Mi primo se fue sin que tuviéramos éxito y entonces, me dio un algo que me resistía apagar la consola, así que tomé el mando y lo intenté una vez más... y me hice con el platino a la primera en la primera muralla. Increíblemente asombrada, se me infló el ánimo y me fui a la segunda pantalla de la muralla, lo intenté una vez... y platino al bolsillo. Recuerdo habérselo dicho a mi primo y que éste no se lo creyera y, cuando pudo volver a mi casa, le mostré orgullosa mis tiempos, con lo cual me aseguró que ahora se sentía obligado a conseguirlo para poder igualarme... todo muy amistosamente, claro.

Platino en la primera muralla. Parece fácil pero no lo es, os lo aseguro.


Si tenéis curiosidad diré que no recuerdo si él consiguió o no alcanzar el 105%, aunque creo que sí, porque yo también acabé consiguiéndolo, si bien salvo cinco casos en los que me quedé con el oro (en las acuáticas seguro, y lo más probable que las del avión), me alcé con el platino en todas las áreas.


Pero este juego también me hace recordar el trolleo que le hice a una niña que era hija de unos amigos de mi tío. Era más pequeña que mi primo y yo (que tuviéramos unos 14 años y ella unos 10 u 11) pero eso no la impedía ser una consentida y de éstas que buscan salirse siempre con la suya a base de protestar a los padres de los demás, que es lo que hacía cuando mi primo no la dejaba tocar la consola porque me comentó que casi le jode un disco una vez y mi tío venía realmente mosqueado porque mi primo se pasaba el día dándole al tema de la consola. Mi primo t, por éstas y otras cosas, la tenía una tirria bastante especial. 

Pero un fin de semana que pasamos en el chalet que tenía mi tío por aquella época mi primo salió con sus amigos y yo me quedé con la niña en casa (más adultos) y nos pusimos a echar partidas a juegos sueltos, en los cuales ella acaparaba el mando y a mi no me dejaba casi probarlo. Jugábamos también a los juegos que ella quería, que yo no conocía y moría casi en el acto o no me gustaban y ella se ponía a jugar durante bastante tiempo con las reglas de turnos que más la favorecían a ella.
Al final conseguí ponerle el Crash porque, aparte de que sabía que la iba a gustar, me estaba vengando un poquito de ella por cotillearle cosas a mi primo cuando él no estaba y por no dejarme jugar con el típico "no así no, es así" y quitada del mando en mi turno. Le expliqué cómo iban los controles como una buena chica y le dije "Mira, empezamos con 5 vidas. Como es un juego en el que te matas con una de pipas, los turnos serán de las vidas que tengas. Si coges 100 manzanas tienes una vida, más las sueltas por el mapa, así que no será difícil que el marcador suba a toda leche.." así la fui explicando todo el funcionamiento, de modo que muy cabrona no fui.
Eso sí, en la parte de la muralla, le dije que si usaba cuadrado iría más rápido y ella, como tonta, se puso a intentar pasarse la muralla de ese modo sin sabérsela, por lo cual se le fundieron las vidas echando hostias. Malignamente triunfante, le tomé el mando y me puse a viciarme y a coger vidas como una descosida y, como me lo tenía más que calculado el juego, no me mataban ni una sola vez. De hecho, fue matarme una vez y saltar exigiéndome el mando inmediatamente, a lo que yo la contesté:
- "No; te dije que los turnos eran todas las vidas que tuvieras. Tú te has matado antes unas siete veces y te he dejado jugar hasta que te has quedado sin vidas. Tu turno acabó ahí y empezó el mío. Sólo me he matado una vez, pero tengo muchas más vidas. Sigue siendo mi turno y, por tanto, el mando es mío". 
- "Pero no vale, tú tienes muchas vidas".
- "Porque he ido cogiendo todas las manzanas. Si tú te has dejado muchas por pereza, no es mi culpa, ya te avisé cómo funcionaba esto".
Me guardé que mi trampa fue la muralla, pero no tengo la culpa si ella no fue lista y pensó que mejor la pasaba andando que no trotando como si el tigre tuviera celo.

Y adivinad... que la niña pronto se cansó y se fue a buscar a mi madre diciéndola que no la dejaba jugar, algo con lo que ya contaba yo y frente a lo cual nada podría hacer.

¡Quiero jugaaaaaaarrrrr y no me dejaaaannnn! - Así era esa peque.

Mi madre me miró significativamente porque sabía lo plasta que era la niña y me dijo que la dejara jugar pero sin insistir mucho y pirándose enseguida. A regañadientes la dejé, me pulió en cuestión de segundos las diecitantas vidas que había conseguido. Pero no me importó, el mono de Play se había estado sustituyendo por otro... me fui a jugar a los dardos, que mi tío tenía una máquina trucada y ahí la dejé, aunque luego vino a buscarme para ver si jugaba con ella, pero se tuvo que volver sola porque yo acababa de empezar un 501 con mi madre y la madre de esta niña. Menudo vicio me eché pa'l body.

Para la hora de cenar llegó mi primo, la hizo esfumarse de una manera muy grosera  y así pudimos recuperar la consola, poniendo el "Star Wars: The Phantom Menace" que era otro juego con el que también estábamos los dos bastante enviciados por el tema de la peli... con las correspondientes idas y venidas de adultos con la niña detrás para que la dejáramos jugar, pero mi primo y yo hacíamos, malignamente, que se matara dándole consejos y órdenes erróneas para luego reírnos entre nosotros por tomarla el pelo de una manera tan fácil.


En fin, que esos son los recuerdos felices y ya muy borrosos que tengo con el Crash Bandicoot: Warped como protagonista. ¿Vosotros habéis jugado? ¿Os gustó tanto como a mí como para completarlo al 105%? ¿Qué recuerdos os hace florecer en vuestra mente? Por mi parte, me despido del todo dejándoos con lo mejor del juego:

El baile que todos imitamos, seguro, al hacernos con los platinos.

4 comentarios:

  1. Este Crash nunca lo jugué, pero el de la Amenaza Fantasma me vicio cosa mala.

    Pobre niñita, la hacíais bulling :P

    Tengo un par de anécdotas por contar en esta sección, pero nunca encuentro el momento de ponerme a contarlas. A ver si me animo ;)

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  2. Afortunadamente nunca tuve que pasar por cosas así, principalmente porque no tenía ninguna consola :( . Fue hasta que tenía ya unos 16 años cuando adquirí mi primer PS1 por lo que nunca tuve que luchar contra niñas o niños así.

    Lo que si me molestaba era cuando eran mejores que yo en el “King of Fighters “ y yo no sabía casi ningún combo.

    Mi primo era de jugar mucho el “Crash Bandicot” y por alguna razón no pudo llamar mi atención. Sin embargo ahora he visto algún que otro Gameplay

    En ese tiempo yo prefería jugar “Star Wars: Jedi Power Battles” y ahí si era yo el que tenía que decirles como jugar, me lo pasé con los 4 personajes varias veces para subirles el nivel a todos… también tuve el "Star Wars: The Phantom Menace" pero nunca llegue a entenderle por estar en ingles, solo llegué hasta donde eran unos ductos de ventilación al principio de juego y nunca pasé de ahí :S

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  3. Me hace recordar mucho a mi tío un verdadero pro de los videojuegos plataforma... el juego de Mario (este que te permitía saltarte escenarios por las tuberías) solo duraba como mucho 10 mins

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  4. - SAeNcSA - yo a ambos, pero más al Crash. Recuerdo que en algunos momentos era exasperante el juego, de éstas que berreas en voz alta "pero si eso no pasa en la peeeeeliiiiii, esta pantalla sobraaaa". A Darth Maul de hecho, lo maté a bazookazos, porque era imposible y tuve que decírselo a mi primo porque él tampoco podía contra él.
    ¡Y escribe! Que quiero leerlas ^^

    - MAVERICK45 - Yo he jugado con más gente, siendo mayores eso sí, pero es que lo de esa niña era exasperante. Me puso además el Tomb Raider 2 para que yo lo viera pero no me dejaba jugarlo, me quitaba el mando cada 2x3 por el tema de que no me sabía el escenario. Y que luego se fuera a buscar a mis padres para que yo la dejara jugar ¿tú quién te crees que eres llamando a mis padres para eso? Al menos ellos no la hacían mucho caso... pero mi tío se ponía de muy malas maneras con mi primo...
    Yo lo tenía en español y cuando lo empecé no me había visto aún la peli jajaja

    - Alexander Pineda - O sea, que lo de "pro" es con sarcasmo ¿no? xD El Mario que dices es el 1 ¿no? Que tenías que subirte por el techo para pasar a la zona oculta donde podías elegir entre 3 mundos pasando por la tubería de turno ^^

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