2 de agosto de 2011

Visiones Campestres: El Nido de Verdecillos. Parte V

28/07/2011
No pudimos esperar más tiempo y decidimos volver al día siguiente para comprobar el estado de nuestro pequeño amigo, al cual dejamos el día anterior en su nidito.

Cuando llegamos no encontramos nada; ni rastro de ninguno de ellos, pues el nido estaba vacío y no se veían en los alrededores a ninguno de los cinco, ni a los papás ni a los jovenzuelos.
Así que, un poco decepcionados, decidimos sentarnos a esperar, a ver si con un poco de suerte pasaba alguno por ahí. Al rato, comencé a oir unos chillidos pero no hice mucho caso, hasta que al escucharlos mejor me recordaron mucho al pequeño.

Se lo dije inmediatamente a Krower, que me decía que no escuchaba nada. Después de un rato de insistencia mía y de no oír nada él, me instó a seguir el ruido.
Así hice y al ir acercándonos Krower pudo escucharlo también, corroborando mis sospechas: era nuestro pequeño. Así que le buscamos y finalmente Krower le localizó, a pesar de que al acercanos se había callado. Estaba en el suelo, en el jardín entre los arbustos y empezó a huir a saltitos de Krower. Cuando éste le siguió e hizo amago de cogerle, el pequeño salió volando unos metros hasta el jardín cercano. Y justo íbamos a darle alcance cuando vimos que un verdecillo adulto se posaba en un árbol cercano al pollo, así que le dejamos y nos apartamos, para ver si era uno de sus padres.

El pequeño piaba como antes pero el mayor no se movía del árbol. Así estuvimos mucho rato, hasta que finalmente bajó al suelo y las llamadas del pequeño cambiaron, siendo más rápidas y bajas: le estaban alimentando. Al poco, el progenitor se fue y el pequeño siguió piando para, a continuación, ser alimentado por otro verdecillo que no habíamos visto. Cuando éste se fue, el pequeño guardó silencio.

Cuando nos fuimos a ir, debatimos Krower y yo de si debíamos devolverle al nido o dejarlo todo tal como estaba. Sopesando las posibilidades, decidimos dejarle en el suelo, pues el día anterior fue depositado por nosotros en el nido, pero se ve que los padres ya le instan a que salga y que explore e intente volar, de modo que no serviría de mucho el devolverle allí. Tenía sus riesgos, para nada más podíamos hacer por el benajmín (eso o llevárnoslo, pero lo mismo sale muy mal y Krower me tiene prohibido llevarme a ninguno, conociéndome como me conoce xD)

Le deseamos toda la suerte del mundo, que salga adelante, que crezca como sus hermanitos y que sea mayor, aunque puede ser algo realmente difícil; si los padres le siguen alimentando como ahora, cabe la esperanza, pero también puede ser que desistan y le abandonen a su suerte, produciéndose así la muerte para el pequeño. De no haberle cogido nosotros y meterle al nido el día anterior, de seguro hubiera sido aplastado por algún coche que saliera o entrara para aparcar, así que ahí se puede decir que le salvamos la vida...

Lo dicho, esperamos de todo corazón que lo consiga.

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